La Candelaria, de bendición a negocio

Acompañados de atole, chocolate o refresco, los mixtecos no perdonan que el afortunado que se sacó el Niño Dios de la Rosca se vaya sin disparar los tamales  Rosalía Sánchez Corresponsal Acatlán de Osorio.- Cada año, miles de tamales son cocidos para dar gracias en esta fecha. Dulces o salados; de rajas con queso; verdes, rojos, de mole con pollo o carne de puerco; de chocolate, piña o nata, se elabora este platillo con base en el maíz y la manteca. Después se colocan en una hoja de totomoxtle (hojas de mazorca secas) o de plátano y se cuecen al vapor, sin olvidar la clásica moneda que avisará cuando los tamales necesiten más agua y se persignan para que éstos no queden pintos. “El día de la Candelaria nada tiene que ver con apuestas, pero es costumbre que se paguen deudas. Quienes tuvieron la fortuna de sacarse al Niño Dios, deben correr con los gastos del festejo relacionado con su presentación ante la Iglesia católica. Sobre todo los jóvenes, han hecho de esta tradición sólo una fiesta. Para ellos, sacarse al muñeco es considerado mala suerte, porque se les obliga a disparar los tamales y el atole. Para empezar, el día que se parte la Rosca de Reyes se obtiene la gracia de recibir al Niño Dios, y no al muñeco. Y se festeja su presentación ante el templo, como lo dice la Biblia, con un convite, no con una obligación equivalente al pago de una apuesta”, acotó doña Carmen Espinoza, tradicional confeccionadora de ropa para imágenes del Niño Jesús. Reconoce una vendedora de tamales, ubicada cerca de la iglesia de San Juan Bautista que: “Este día vendemos más que en otras fiestas. Cuando se trata de comprar tamales para cumplir con la responsabilidad adquirida porque a alguien le salió el muñeco, la gente busca tamales baratos. Quien quiere tamales para compartirlos con la familia o con personas cercanas, pide tamales especiales. Casi siempre pongo tres tamaleras, cuando en días normales sólo vendo una y media”. Ya sea acompañados de atole, chocolate o refresco, los mixtecos no perdonan que el afortunado pariente o amigo que se sacó el muñequito de la Rosca de Reyes, no invite a disfrutar los suculentos tamales, que con su exquisito aroma, variado sabor y textura, se elaboran en toda la región en especial para este día. Inician los preparativos Con motivo del día de la Candelaria, a celebrarse este 2 de febrero, una veintena de comerciantes se ha instalado desde hace varios días en la explanada Miguel Hidalgo, sitio donde ofertan vestimentas originales y de gran tradición que escogen los devotos para vestir a su Niño Dios. Algunas de las vestimentas que se pueden adquirir son de San Judas Tadeo, San Juan Diego, El Pescador, El Papa, el Sagrado Corazón, El Santo Niño de Atocha, e incluso algunos son uniformes de equipos deportivos. Uno de los atuendos con mayor demanda es el niño del Rosario, así lo manifestaron los comerciantes. “Los precios varían de acuerdo al tamaño del Niño Dios, así como de sus accesorios. Van desde los 100 a los 500 pesos. Y a pesar de la crisis económica que viven hoy en días las familias, no escatiman en hacer un gasto más para vestir a su Niño Dios, ya que es una tradición que ha pasado de generación en generación”, comentó Raúl Pérez, dueño de un establecimiento. Abundó que misas, bendiciones de bebés, velas e imágenes del Niño Jesús; tamales, visitas de mujeres embarazadas y un rosario de peticiones de jóvenes que desean concebir, forman parte de las tradiciones populares del 2 de febrero. Sin embargo, esta tradición se ha decaído con el paso del tiempo. Muestra de ello es que en años pasados, se vestían por lo menos a 50 niños al día. Hoy sólo arreglan a cinco como máximo. “La verdad ahora se pierde mucho. Los tiempos son distintos. La juventud ya no adopta casi este tipo de costumbres”, indicó. Los comerciantes aseguran que “aunque parezca increíble, hay imágenes que no se dejan vestir y tenemos que hablarles, incluso rezarles”, esto es porque la persona no eligió el ropaje adecuado, “se debe a que el niño Dios no está a gusto con la vestimenta que le seleccionaron”, sentenciaron. Desconocen mixtecos, el día de la Candelaria Amando Romo Sánchez, actual párroco de la iglesia de San Juan Bautista, refirió que en el día de la Candelaria se hace el "levantamiento del Niño Jesús", el cual consiste en llevar las imágenes y figuras del Niño Jesús a bendecir al templo. Esta tradición también incluye levantar y quitar todas las figuras de los nacimientos y guardarlas hasta la próxima Navidad, “La celebración marca el final del periodo navideño, que conmemora el día en que el Niño Jesús fue presentado en el Templo por sus padres, según la costumbre Judía”, indicó. Advirtió que muchas personas asisten a la celebración sin entender su sentido original. "Ese día, en el que se bendicen velas, todos llevan la propia encendida en la procesión. La vela encendida representa a Jesús. Así como la Virgen lleva en sus brazos a Jesús, luz de las naciones y del mundo, los cristianos lo debemos presentar ante el mundo y lo llevamos de manera simbólica", explicó. Asimismo, señaló que dentro de la región aún se conserva esta costumbre que durante mucho tiempo se ha festejado en la religión católica y de gran arraigo en las comunidades. Ante esta tradición el párroco pidió a la feligresía la continuación de estas tradiciones. Pidió fomentarlas en la niñez y juventud mixtecas para conservar la fe en Dios. "Más que las costumbres y las tradiciones tenemos que fincarlas desde el punto de vista de la fe. Invito a la gente que no deje de fomentar esta tradición, sobre todo en niños y jóvenes", concluyó.