07 Agosto 2016

En alguna medida, el saldo rojo por las lluvias en Huauchinango es responsabilidad del gobierno del estado y del municipio, consideró el presidente del Instituto Político Empresarial, Eduardo Ibarra Vargas.

Sostuvo que ninguno de los dos niveles de autoridad diseñaron protocolos adecuados de Protección Civil, ni vigilaron que hubiera planeación estratégica de la ciudad con sistemas eficientes de drenado.

En entrevista telefónica relató que la lluvia inició desde las tres de la tarde del sábado; sin embargo, las autoridades no informaron a la ciudadanía que la precipitación sería mayor en las próximas horas.

Esto derivó en que no se emitieran las recomendaciones debidas cuando se registraron deslaves, desde las 7:30 de la noche.

La organización encabezada por Ibarra Vargas contabiliza que hubo pérdidas totales en 400 negocios de Huauchinango y en materia de turismo hubo cerca de 600 afectados, equivalente al cupo hotelero en el municipio.

Subrayó que esta demarcación tenía una ocupación de 100 por ciento gracias a las ferias que se realizan en los ayuntamientos contiguos.

"Lo que se necesita es que haya una política efectiva de prevención en cuanto a Protección Civil, no tienen una maquinaria o protocolos climatológicos y lo que nos pasó aquí con este tipo de desastres no es la primera vez que suceden, son eventos que pueden ser repetitivos y pueden ser prevenidos en su totalidad en las perdidas económicas y de vidas".

La intensa lluvia del fin de semana dejó 29 muertos en la Sierra Norte, 500 damnificados y bloqueos carreteros, producto de los deslaves ocurridos en diversos tramos.

Ante la situación, la Secretaría federal de Gobernación (Segob) emitió la declaratoria de desastre en tres municipios (Huauchinango, Tlaola y Xicotepec), de modo que se pudiera acceder a los recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden).