Hasta dos mil pesos o más han invertido los tehuacaneros en la seguridad de sus automóviles y camionetas, esto ante la ola de robo de vehículos del último año. De acuerdo con estadísticas de Seguridad Pública, en promedio se hurtan dos unidades diarias en el municipio. De las medidas más baratas se encuentran los bastones de seguridad, los cuales se pueden encontrar desde los 150 hasta los 600 pesos o más, incluso se pueden comprar de segunda mano en el mercado La Purísima. Algunos de los que fueron cortados son soldados y entran en circulación de nuevo, aunque a decir de los propios vendedores no se garantiza nada porque son de uso y ya fueron violados en alguna ocasión. También se gasta en alarmas, éstas van de los 280 a los 799 pesos, pero hay de distintas sensibilidades y a decir de los prestadores de este servicio, es mejor invertir en una que no sea tan sensible, porque cuando eso sucede los vecinos están acostumbrados a que el auto haga "escándalo", incluso cuando una persona sólo pasa cerca, así que cuando es una emergencia real no le dan importancia. Otra medida que se ha popularizado son los botones cortacorriente, los cuales permiten que cuando el vehículo se encienda, la corriente eléctrica se corte y el auto se apague. El costo de su colocación es de entre 150 y 300 pesos, pero se puede poner más de uno en el mismo vehículo. Sin embargo, no siempre los delincuentes roban el vehículo completo, en ocasiones sólo extraen la batería, de ahí que los dueños de las unidades hayan ideado una base metálica con una barra soldada arriba, a la cual le ponen un candado, de modo que el ladrón tendrá que botarlo si es que desea llevarse la pila, lo que en muchas ocasiones los disuade porque les llevaría mucho tiempo. Quienes se han visto beneficiados han sido los estacionamientos públicos, con tarifas que van de los 5 a los 15 pesos, dependiendo de su ubicación e instalaciones, y es que los conductores prefieren pagar a correr el riesgo de que sus vehículos puedan ser víctimas de la delincuencia.
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