Martes 06 Junio 2017

Empleados del Ayuntamiento de Teziutlán fueron obligados a firmar un documento, en donde supuestamente se comprometieron a no solicitar algún tipo de aumento monetario durante lo que resta de la administración y solicitando que el Ayuntamiento siga ejecutando obras y acciones a favor de la ciudadanía, así lo denunciaron los trabajadores.

Lo anterior se dio, durante la semana pasada, luego de que regidores de esta Comuna acordaran en sesión de Cabildo un aumento del 100 por ciento y cuando algunos de los regidores contemplaban la idea de solicitar un aumento de sueldo para el total de los trabajadores de este gobierno; sin embargo, ante las inconformidades dadas por el alcalde Antonio Vázquez, se descartó por completo dicha petición.

De este modo, tan sólo los integrantes del Cabildo lograron el aumento personal, no así el resto de los empleados, cuya determinación por parte del edil fue desechar por completo un posible aumento hacia los trabajadores, por lo que para evitar algún tipo de inconformidad o futura manifestación, se emitió un documento comprometiendo a los trabajadores a no solicitar algún tipo de incentivo.

De acuerdo con lo que dieron a conocer algunos empleados, fueron llamados los directores de área para hacerles saber la supuesta situación monetaria por la que atraviesa el gobierno y que no existe posibilidad de aumentar el sueldo a ningún trabajador, además de que fueron obligados a firmar la misiva, ya que de no aceptarlo, serian despedidos de sus puestos, siendo la gran mayoría quien firmara de conformidad.

Asimismo, relataron que fueron los empleados de menor rango a quienes también llamaron uno por uno a la oficina de alcalde, con la intención de hacerlos firmar dicho acuerdo, existiendo algunos casos quienes se negaron a aceptar lo dispuesto y fueron despedidos sin pago de algún tipo de liquidación.

De esta manera, el descontento de quienes aun laboran a interior de la administración se mantiene en aumento, ya que han tenido que soportar los bajos salarios que perciben por una jornada laboral de 11 horas diarias, sin tener la posibilidad de incrementar sus ingresos, aunado a las múltiples amenazas de las que son objeto a fin de no perder sus empleos.