Con mariachis, flores y gritos de justicia, alrededor de 2 mil habitantes de Santa Clara Ocoyucan dieron el último adiós durante la misa y sepelio del precandidato a la alcaldía por Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Aarón Varela Martínez, quién fue asesinado la madrugada del jueves cuando viajaba en su automóvil. Las mujeres de edad adulta se cubrieron el cabello para mostrar el luto, les prohibieron a sus nietos jugar por respeto a la familia. En la misa, el padre dijo que la violencia no sólo estaba presente en Puebla sino que ha afectado a todo el país. Durante su homilía, el religioso exhortó a los asistentes a poner su granito de arena para cambiar la situación en su municipio, pero siempre por el camino de la paz. Les pidió recordar a la Virgen de Guadalupe quien se ha identificado con el pueblo mexicano por el sufrimiento y llamó a no generar más violencia por el dolor que estaban sintiendo por la reciente muerte. Al concluir el acto religioso, los vecinos de Ocoyucan y familiares de Aarón Varela realizaron un mitin en el Ayuntamiento, en las puertas de la presidencia municipal colocaron el ataúd del precandidato y exigieron pronta investigación, así como las pruebas para obtener un culpable. La gente gritaba: "Justicia para Aarón", "Aarón presidente", "El pueblo unido jamás será vencido" y "Antorchistas asesinos". A estos últimos, señalaron de ser los responsables. Los pobladores comentaron que la ola de violencia es culpa de los miembros antorchistas y pidieron al gobierno estatal que los sacara de la comunidad. Detallaron que todo comenzó en el 2010 cuando Aarón rompió lazos con el movimiento y al estar llevando a cabo el lema de "No mentir, no traicionar y no robar", los miembros antorchitas se sintieron intimidados. "Sabían que él iba a ganar, él era el bueno, la mayoría íbamos a votar por su candidatura. Como los antorchistas lideran la zona en comercios les dio miedo que alguien con agallas, que alguien recto los sacara del pueblo", comentó Juan, quien no reveló su apellido por temor a represalias. Los pobladores dijeron que no iban a irse del ayuntamiento hasta que una autoridad estatal los contactara, pero la madre y la viuda de Aarón pidieron que todos fueran al panteón sin generar conflictos. "Queremos que se haga justicia, pero que se actúe no que sólo se grite", dijo una de las presentes. Del Zócalo al panteón municipal, el mariachi acompañó la caminata con temas como El Rey de José Alfredo Jiménez y México lindo y querido de Jorge Negrete. Los hombres se turnaron para cargar el ataúd y al costado del féretro colocaron la bandera mexicana y cartulinas que exigían justicia. Algunos de los cartones decían: "Es el momento de levantar la voz y hacer conciencia para el bienestar del pueblo" y "Le pedimos al gobierno federal que se investigue a fondo los hechos ocurridos". Al darle el último adiós al militante de Morena, algunos de los presentes derramaron lagrimas, aventaron flores y le gritaron: "Tú eras el bueno". Al finalizar el sepulcro todos los presentes cantaron el Himno Nacional. Una mujer tomó la palabra, pidió a los habitantes que abrieran los ojos y que se dieran cuenta "del fango en el que se encontraba Ocoyucan". Los invitó a que tomaran la presidencia, a lo que la familia de Varela se negó. Anunciaron que harán una carta dirigida al Senado de la República y que no descansarán hasta que se encuentren a los responsables. |