Miércoles 04 Abril 2018

Empresarios de Hueytamalco se han visto en la necesidad de cerrar sus comercios debido a la inseguridad que prevalece en la zona, donde se presentan asaltos a mano armada, robos a casa habitación, extorsiones telefónicas y hasta secuestros, que han puesto en riesgo a los dueños de estos negocios. De este tipo de actos no se ha salvado nadie, pues hace días un exalcalde fue secuestrado y poco después rescatado, gracias a una negociación con sus familiares.

Por lo anterior se dio el cierre del único hotel existente en el lugar, cuyos propietarios colocaron en las afueras del establecimiento un letrero en el cual daban a conocer el hechos, pero al mismo tiempo expresaban que ello se debía a la inseguridad que prevalece en el municipio, ante lo cual las autoridades no han hecho nada para resolver el conflicto o resguardar a sus familias.

De este modo, algunos de los afectados, quienes prefirieron guardar el anonimato, dieron a conocer que esta situación se ha visto incrementada desde hace cuatro años, cuando grupos del crimen organizado llegaron a operar al lugar, debido a la cercanía con municipios del estado de Veracruz, generándose con ello robos y asaltos a mano armada.

Afirmaron que lo más grave son los secuestros que han comenzado a presentarse entre dueños de alguna propiedad o negocio, quienes son acosados y extorsionados a través de llamadas telefónicas. Sin embargo, otros son visitados por supuestos miembros de organizaciones delictivos que exigen el denominado cobro de piso, ya que de lo contrario emprenden represalias en su contra.

Esta situación se ha presentado entre el gremio de ganaderos, quienes se han visto afectados con montos millonarios. Muchos de ellos que son amenazados para contribuir de manera económica con los grupos que operan en la zona, pero al oponerse se convierten en el blanco perfecto para ser despojados de cabezas de ganado, robos que en su mayoría no son denunciados, a fin de evitar alguna represalia.

Según precisaron, esta situación, se acentúa en comunidades y lugares apartados, donde no existe vigilancia y las familias son amenazadas o agredidas físicamente a fin de entregar montos económicos o alguna propiedad en beneficio de delincuentes.