Martes 18 Septiembre 2018

Pobladores del municipio de Zoquitlán e integrantes del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ) protestaron nuevamente en la Casa de Justicia de Tehuacán y bloquearon el acceso a las instalaciones para exigir a las autoridades acciones concretas para la localización con vida del activista de la Sierra Negra, Sergio Rivera Hernández, quien despareció desde el pasado 23 de agosto.

Los manifestantes señalaron que las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) ya tienen conocimiento y pruebas suficientes de esta desaparición forzada, por lo que incluso se conoció que la madrugada de ayer realizaron un operativo de incursión en San Pablo Zoquitlán.

Los inconformes colocaron cartulinas en las instalaciones con diversas leyendas de exigencia para que aparezca su compañero, además colocaron un candado en la puerta de acceso para no permitir el ingreso y salida de ninguna persona del inmueble.

El presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán, Martín Barrios Hernández, quien encabezó al contingente, manifestó que se tienen bien identificados a los responsables de la desaparición de Sergio Rivera Hernández y que son trabajadores del Ayuntamiento de Zoquitlán.

Asimismo, dijo que las personas que pudieran estar vinculadas a la desaparición del activista en la Sierra Negra son los alcaldes de Zoqutilán, Fermín Hernández León y de Tlacotepec de Porfirio Díaz, Cirilo Trujillo, ya que son los que han mostrado todo su apoyo a que se realice el proyecto hidroeléctrico Coyolapa- Atzala.

Comentó que tienen conocimiento de que ya fueron aseguradas algunas personas por estos hechos, por lo que realmente exigen que se dé un correcto procedimiento para evitar que estas personas queden libres.

Barrios Hernández manifestó que esta movilización se hizo a la par con las que se efectuaron en la Ciudad de Puebla, así como en otras dependencias de Ciudad de México y Oaxaca, en donde la causa es la misma exigir la aparición de Sergio Rivera Hernández, además de que se frenen los trabajos de la hidroeléctrica Coyolapa-Atzala, propiedad de Minera Autlán.