Miércoles 10 Abril 2019

Decenas de pobladores de los diferentes barrios que forman parte de la cabecera del municipio señalan que la escasez de agua potable se ha convertido en un grave problema social. Han reportado que el vital líquido les llega cada 20 días y que la falta de agua de lluvia no permite que se llene el acuífero de la zona conocida como Vega. Del problema ya se tiene conocimiento por parte de Conagua.

En entrevista con diferentes conductores de pipas de agua potable, señalaron que el trabajo ha aumentado considerablemente; sin embargo, los pozos con los que a ellos les distribuyen el vital líquido únicamente alcanzan a para surtir un total de dos viajes diarios a cada pipa, destacó el conductor Raúl Ochoa Campos.

En el 2018, en el barrio de San Martín de Porres caía agua dos veces al mes y ahora la distribución se hace cada 20 días, es decir una vez al mes, señaló María Luisa Sánchez, una de las afectadas. Por el contrario, en el barrio de El Convento tienen suministro de agua cada 2 días.

El personal del sistema operador de agua potable, Soapatec, argumenta que los niveles de agua potable de los pozos no están al máximo de su rendimiento diario, y esto ocasiona que el servicio de distribuya de manera desigual en la zona, informó Beatriz Luna, ama de casa.

La situación de la distribución de agua potable y la falta de la misma se debe a que ninguna autoridad municipal, en la administración actual y las anteriores, se ha preocupado por realizar campañas de reforestación en los cerros, para atraer la lluvia. Agua pipa