02 Diciembre 2018

"No tengo derecho a fallar", aseveró Andrés Manuel López Obrador, quien ayer asumió la Presidencia de México y prometió construir una nueva patria, que acabará con la corrupción, la inseguridad y las violaciones en derechos humanos potenciando a la ciudadanía sin poner en entredicho la economía.

"Esta mañana, ahora que venía para acá, se me emparejó un joven en bicicleta y me dijo: "tú no tienes derecho a fallarnos", y ese es el compromiso que tengo con el pueblo, no tengo derecho a fallar", contó López Obrador en la parte final de su discurso en San Lázaro.

 

#4taTRANFORMACION
??Qué habrá pasado por la mente de @EPN cuando escuchó de @lopezobrador_ "Se cancelará la mal llamada reforma educativa" pic.twitter.com/AfEaMRXoa5

- El Popular (@diarioelpopular) December 1, 2018

Dijo huir de la "parafernalia del poder" para trabajar por la ciudadanía de un país que padece "grandes y graves" problemas; por lo cual prometió laborar 16 horas, reunirse con su gabinete a partir de las 6 horas y trabajar sin descanso para dejar en seis años muy avanzada la obra de transformación.

Dedicó buena parte del mensaje a su principal caballo de batalla: la corrupción, que considera que ha arrastrado al país por un despeñadero y ocasionado pérdidas al presupuesto público federal de unos 500 mil millones de pesos.

"A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México", subrayó ante un pletórico Congreso, dominado por su partido, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Se erigió como motor de la llamada Cuarta Transformación de México -tras la independencia, las reformas liberales del siglo XIX y la Revolución Mexicana- que quiere convertir la "honestidad" en forma de vida.

No obstante, reiteró su intención de olvidar a los funcionarios corruptos de administraciones pasadas, una propuesta bastante controvertida que dio a conocer hace unas semanas.

#AMLO2018 | "Pueblo, no me dejen solo, porque sin ustedes no soy nada, soy de ustedes, soy del pueblo de #México, sin ustedes los conservadores me avasallarían". @lopezobrador_ #TomaDeProtesta #AMLOPresidente2018 #AMLOFest pic.twitter.com/8HAEvg9vu6

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"Meteríamos al país en una dinámica de fractura, conflicto y confrontación. Y ello nos llevaría a consumir tiempo, energía y los recursos que necesitamos para emprender la regeneración verdadera y radical de la vida pública de México, la construcción de una nueva patria", apuntó.

Y criticó el modelo neoliberal que ha regido la economía del país en las últimas décadas, "un desastre y una calamidad" para el país que ocasionó una "inmunda corrupción pública y privada".

Todo ello ha detonado la inseguridad y violencia que padece el país, que en 2017 registró el mayor número de homicidios dolosos en dos décadas.

Al hablar de las políticas sociales, donde ha despertado más expectación ciudadana, resaltó que pondrá primero a los "vulnerables y los desposeídos", en un país donde 43.6 por ciento de la población es pobre.

No se condenará "a quienes nacen pobres a morir pobres", apuntaló, y la migración será "optativa y no obligatoria", en un momento complejo por las caravanas de migrantes centroamericanos que recorren México.

Por ello, se establecerá un ambicioso plan de infraestructura, que incluye el Tren Maya, en el sureste del país, la zona más rezagada económicamente.

Aseguró que aumentará el salario mínimo, proporcionará becas estudiantiles y de aprendices en empresas, créditos a agricultores y atención médica universal, entre muchas otras medidas.

Del lado económico, donde analistas y empresarios temen que estas medidas descalabren el presupuesto, desmintió que se vaya a endeudar el país y aseguró que se respetarán contratos de gobiernos anteriores y la autonomía del Banco de México.

Explicó que el pueblo es el único soberano al que le debe sumisión y obediencia, "acepto el reto y les invito a participar para celebrar juntos y juntas el esplendor y la grandeza futura de nuestro querido México, gracias de todo corazón. Qué viva México, Viva México, Viva México", así finalizó su primer discurso ante la máxima tribuna del país.

Se someterá a revocación de mandato

López Obrador dijo que es partidario de Benito Juárez, de Lázaro Cárdenas y de Francisco I Madero, por ello, bajo ninguna circunstancia se va a reelegir, y al contrario, se someterá a la revocación de mandato.

"Bajo ninguna circunstancia habré de reelegirme, por el contrario, me someteré a la revocación del mandato porque deseo que el pueblo siempre tenga las riendas del poder en sus manos, en dos años y medio habrá una consulta y se les preguntará a los ciudadanos si quieren que el Presidente de la República se mantenga en el cargo o que pida licencia porque el pueblo pone y el pueblo quita", dijo López Obrador.

"Así como soy, juarista, y cardenista y maderista y partidario del sufragio efectivo y de la no reelección".

Invitados

Frente a la reserva de empresarios y una parte de la población, López Obrador recibió el enorme respaldo internacional al acudir a la ceremonia de investidura la mayor representación internacional que ha asistido a la toma de posesión de un presidente mexicano.

Desde el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, la hija del presidente Donald Trump, Ivanka, al Rey Felipe VI de España o los presidentes de Colombia, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Cuba y otros representantes de más de 50 países le dieron a López Obrador un respaldo inusitado.

También acudió a la ceremonia el poderoso e influyente empresario mexicano Carlos Slim, considerado como el hombre más rico del mundo.

Tuvo palabras para la veintena de jefes de Estado y un centenar de representantes de países que acuden a su ceremonia, y agradeció el "trato respetuoso" recibido por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en un gesto "de amistad" envió a su hija y asesora, Ivanka Trump.

También tuvo palabras para el presidente venezolano Nicolás Maduro, que si bien, no se encontraba en la ceremonia, fue abucheado al grito de "¡dictador!, ¡Dictador!", siendo este uno de los pocos momentos en la que diputados y senadores se salieron del guión.

"Nos vamos a convertir en una potencia económica mundial y, sobre todo, en un país modelo que habrá de demostrar al mundo que acabar con la corrupción es posible, construyendo una sociedad más justa, democrática y fraterna, siempre alegres", indicó poco antes de cerrar su mensaje.