Pese a la promesa de protección de los derechos humanos del gobierno, la seguridad militarizada y el maltrato es el pan de cada día en la frontera de México con Guatemala, denuncian ONGS y migrantes. La violación a los derechos humanos que se ha efectuado en la frontera sur supone "una tortura silenciosa", porque no tiene "un discurso coherente en la práctica" y no "respeta los derechos de la movilidad humana", dijo este jueves la directora del Centro Fray Matías de Córdoba, Brenda Ochoa. Lee: López Obrador convoca acto por dignidad y amistad con EULas más de 24 organizaciones que respaldan la Misión de Observación de la Crisis Humanitaria de Personas Migrantes y Refugiados en el sureste mexicano contabilizaron más de nueve puntos de control migratorio con fuerte presencia de fuerzas de seguridad del Estado, particularmente Policía federal y militar. Denunció que las fuerzas de seguridad no tienen claridad en sus funciones y en las facultades a ejercer en el contexto migratorio existente en los últimos meses en el sureste, donde han llegado miles de personas, la mayoría de ellos centroamericanos. |