23 Junio 2019

Las autoridades mexicanas detectaron a más de 200 embarazadas entre los migrantes que entraron en los últimos cuatro meses a México por la frontera sur, que fue sellada por la Guardia Nacional.

"Hemos detectado arriba de 200, muchas siguieron su tránsito, otras por la edad gestacional no pudieron y fueron atendidas en el Hospital General," aseguró a Efe el jefe de la jurisdicción sanitaria de Tapachula, Gabriel Ocampo González.

En este lapso, más de una docena de bebés nacieron como "mexicanos de madre extranjera", explicó Ocampo al aludir a la legislación que reconoce como mexicano a toda persona nacida en su territorio.

Ocampo explicó que entre las mujeres embarazadas que se han quedado en la frontera sur de México se encuentras ciudadanas de Haití, de Guatemala, de Honduras y también del Congo, aunque dijo no tener un censo completo de los casos.

Precisó que por tener hijos nacidos en México, los padres tienen el derecho a obtener la ciudadanía, lo cual supone una regularización de su estatus migratorio en el país.

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Las autoridades de salud de Chiapas y los centros de refugio en la zona llevan un control de las mujeres embarazadas y de la finalización de su gestación y el nacimiento de los bebés, los cuales se atienden en el Hospital General de Tapachula.

Las mujeres embarazadas y los nuevos padres están alojados en refugios como el de "Jesús el Buen Pastor", que atiende Olga Sánchez Martínez, y el denominado siglo XXI, una instalación temporal en la zona de la Feria Mesoamericana.

De los 8 albergues de Tapachula, el único donde se pudo constatar la situación de los infantes fue en el refugio de "Jesús el Buen Pastor".

En un espacio sobrepoblado con más de 700 personas sobresale la presencia de 250 niños y 260 mujeres, el resto de los ocupantes son varones.

El albergue ha acogido a decenas de mujeres embarazadas, afirma su fundadora. El caso más reciente es de la joven hondureña Clarisa Wenster, de 20 años de edad, quien tuvo a su bebé y obtuvo la nacionalidad mexicana; sin embargo, cuenta qué tan difícil fue: "Pasé hambre, sed, cansancio, la gente es inhumana; 17 días estuve en el hospital porque mi niña fue prematura".