Viernes 13 Marzo 2026

En Campeche, cinco personas que fueron detenidas tras presuntamente haber causado disturbios durante la marcha del Día Internacional de la Mujer (8M) han sido trasladadas al penal de San Francisco Kobén y serán presentadas ante un juez de control. 

La gobernadora del estado, Layda Sansores, informó que dos de las mujeres serán acusadas de homicidio calificado en grado de tentativa y una más por los daños causados al Palacio de Gobierno. Respecto a las otras dos personas no se han ofrecido mayores detalles. 

La Policía del Estado de Campeche inicialmente detuvo a 14 personas durante la protesta feminista del 8M. Se les acusa como presuntas responsables de prender fuego a los escudos de los agentes que resguardaban el recinto gubernamental. 

“¿Qué vivirán para que tengan ese dolor, esa rabia contra el mundo y contra unas chicas a las que ni les habían visto las caras?”, declaró la mandataria durante la transmisión de su programa Martes del Jaguar.

Respecto a quienes enfrentarán cargos por homicidio en grado de tentativa, Sansores advirtió que podrían pasar décadas en prisión. Asimismo reveló que se procederá legalmente contra quienes realizaron actos de iconoclasia, advirtiendo que deberá reparar los daños y limpiar la pintura. 

“Quedaron las dos mujeres que trataron de incendiarlas; tiraron la gasolina y los cerillos. Ya están en Kobén y mañana tendrán la audiencia. Esperemos que el juez actúe con justicia y que el juicio resulte en una sentencia por ese homicidio calificado en grado de tentativa, que conlleva muchos años de prisión; podrían ser 25, 30 o 37 años. Son penas muy altas”, declaró la gobernadora.

Sin embargo, Sansores mencionó haber recibido llamadas del personal de Cultura, quienes intercedieron por una de las detenidas trasladada al penal Kobén. Ante dicho caso, la gobernadora afirmó que se tomarán consideraciones debido a que la detenida no agredió físicamente a las policías. 

“Me hablaron de todas partes, de Cultura... que si esta niña es tan buena, que si da clases de música y arte de forma voluntaria en Kobén. Tenía pura santa, entonces dije: ¿qué hacemos con tanta santa?”, comentó Sansores entre risas.

Sin embargo, organizaciones como la Red Nacional de Defensoras han denunciado que los arrestos fueron arbitrarios y sin flagrancia. Un caso señalado por esas organizaciones es el de Esli, una estudiante de doctorado de Ecosur quien fue detenida y demostró que no formaba parte del bloque acusado por incendiar los escudos. Entre los arrestados se encontraba una menor de edad, la cual ya fue liberada el 9 de marzo. 

 

Policías dan testimonio de lo ocurrido

Durante la misma emisión del Martes del Jaguar, Sansores invitó a dos de las agentes policiales que custodiaban el Palacio de Gobierno durante el 8M. La oficial Perla Jaquelin mencionó haber sido golpeada con un martillo y relató el temor que sintió cuando les prendieron fuego al formar una barrera humana. 

Por otro lado, la oficial Cristy Salazar lamentó lo ocurrido y confesó que no esperaban ser rociadas con combustible. 

“No las agredimos ni las insultamos; no tiramos golpes. Era aguantar y resistir hasta donde pudiéramos. Nunca pensamos que, al momento de levantar el escudo, nos rociarían gasolina”, lamentó la oficial. 

 

Sansores prohibirá participación de mujeres encapuchadas en próximas marchas del 8M

La gobernadora Layda Sansores también anunció que en futuras manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer (8M) se prohibirá la participación de personas con el rostro cubierto, particularmente mujeres encapuchadas. 

Sansores argumentó que esta medida busca evitar actos de violencia durante las protestas. Si bien mencionó que se garantizará el derecho a la libre manifestación, al mismo tiempo se evitará la infiltración de grupos violentos en las marchas

El anuncio de la gobernadora ha generado debate entre las organizaciones y activistas. Hay quienes señalan que el uso de las capuchas durante las protestas responde a razones de seguridad y anonimato para evitar represalias contra los participantes, ya sea por opositores o el propio estado.