A dos años de haber ganado la elección presidencial, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó un balance de los principales resultados de su administración y aseguró que México mantiene estabilidad económica, crecimiento del empleo y una expansión histórica de los programas sociales. Durante el acto denominado Honestidad, Resultados, Amor al Pueblo y a la Patria. Rendición de Cuentas a Dos Años del Triunfo, realizado en el Monumento a la Revolución, la mandataria afirmó que el país ha logrado avanzar pese las tensiones geopolíticas y cambios en la política comercial de Estados Unidos.

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La presidenta destacó que durante el primer trimestre de 2026 se alcanzó un récord de Inversión Extranjera Directa por 23 mil 591 millones de dólares, cifra que, aseguró, representa un incremento de 10.4 por ciento respecto al año anterior. También señaló que la tasa de desempleo se ubicó en 2.5 por ciento, una de las más bajas a nivel internacional, y sostuvo que en los últimos meses se han generado más de 600 mil empleos formales. A ello sumó el fortalecimiento de los programas sociales, que, según sus proyecciones, cerrarán el año con más de 42 millones de beneficiarios y una inversión superior a 1.3 billones de pesos.

En materia educativa, Sheinbaum resaltó la universalización de diversos programas de becas, entre ellos la Beca Rita Cetina para estudiantes de secundaria pública, así como los apoyos para alumnos de primaria, educación media superior y universidades. También defendió la creación del Bachillerato Nacional y la eliminación gradual de los exámenes de admisión para preparatorias públicas, con el objetivo de ampliar el acceso a la educación media superior.

 

Defiende Claudia Sheinbaum resultados en seguridad

La presidenta dedicó una parte importante de su mensaje al tema de seguridad pública. Afirmó que durante los primeros 20 meses de gobierno los homicidios dolosos se han reducido en 49 por ciento y los delitos de alto impacto en alrededor de 20 por ciento. Sostuvo que estos resultados son consecuencia de una estrategia basada en la atención a las causas, el fortalecimiento institucional y el combate a la impunidad.

Sheinbaum insistió en que su administración no seguirá modelos de confrontación armada implementados en sexenios anteriores. “Nosotros construimos paz con justicia”, expresó ante miles de asistentes. En ese contexto, sostuvo que para reducir aún más los niveles de violencia es indispensable que Estados Unidos fortalezca las acciones para detener el tráfico ilegal de armas hacia México y atienda el consumo de drogas dentro de su territorio.

La mandataria señaló que la cooperación bilateral en materia de seguridad debe mantenerse bajo principios de coordinación y respeto mutuo, sin subordinación. También demandó acciones más contundentes contra las redes de distribución de drogas y los mecanismos de lavado de dinero que, afirmó, operan dentro de territorio estadounidense.

 

Acusa campañas de la ultraderecha y cuestiona caso Rocha Moya

En su manesaj, también Sheinbaum denunció la existencia de una ofensiva mediática y digital impulsada, según dijo, por sectores conservadores de México y del extranjero. Aseguró que detrás de estas campañas existen cuentas pagadas y redes automatizadas que buscan modificar la percepción pública sobre la realidad del país.

La presidenta vinculó esta situación con la polémica generada tras la muerte de agentes estadounidenses durante un operativo en Chihuahua y recordó que la Fiscalía General de la República abrió investigaciones relacionadas con posibles violaciones a la legislación mexicana por parte de agentes extranjeros. Subrayó que ninguna autoridad de otro país puede realizar funciones que corresponden exclusivamente al Estado mexicano.

Asimismo, se refirió a la solicitud realizada por fiscales estadounidenses para detener y extraditar a diez mexicanos, entre ellos el entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza. Sheinbaum cuestionó que dichas acusaciones se hayan presentado sin pruebas públicas y planteó la posibilidad de que ciertos sectores políticos de Estados Unidos intenten utilizar a México como tema electoral.

“México no es piñata de nadie”, afirmó la mandataria, quien sostuvo que su gobierno no tolerará actos de corrupción ni vínculos con el crimen organizado, pero tampoco aceptará acciones que representen injerencia extranjera. Según dijo, la defensa de la soberanía nacional seguirá siendo uno de los principios centrales de su administración rumbo a la segunda mitad del sexenio.