La presencia de Naegleria fowleri en un lago artificial de Mérida, Yucatán, puso en duda sobre qué tan peligroso es este microorganismo y si existe algún riesgo para la población. Por ahora, lo que se sabe es que la detección está relacionada con un cuerpo de agua específico y no con la red de agua potable de la ciudad. El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmó que un hombre de 34 años, quien murió el pasado 8 de septiembre, padeció meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una enfermedad provocada por Naegleria fowleri, conocida popularmente como “ameba comecerebros”. Antes de enfermar, el hombre había realizado actividades en un lago artificial ubicado dentro de una plaza comercial en la zona norte de Mérida. Después del caso, se tomaron muestras del agua y fueron analizadas por la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública. Los resultados confirmaron la presencia de Naegleria fowleri, por lo que las autoridades consideran este lugar como la probable vía de infección. El lago permanecerá cerrado y las actividades que impliquen sumergirse en el agua continuarán suspendidas mientras avanzan las investigaciones.
¿Qué es la llamada “ameba comecerebros”?Pese al nombre con el que comúnmente se le conoce, Naegleria fowleri es en realidad una ameba microscópica de vida libre que puede desarrollarse en agua dulce, principalmente cuando está estancada y alcanza temperaturas elevadas. De acuerdo con las autoridades sanitarias de Yucatán, encuentra condiciones favorables especialmente en aguas con temperaturas de entre 35 y 46 grados Celsius. Encontrar la ameba en un cuerpo de agua tampoco significa que cualquier contacto provoque una infección. Para que esto ocurra existe una vía muy específica. ¿Cómo puede entrar al cuerpo?La infección ocurre cuando agua contaminada entra por la nariz, algo que puede suceder mientras una persona nada, bucea o se sumerge. Una vez que entra por esta vía, la ameba puede desplazarse hasta el cerebro y causar la meningoencefalitis amebiana primaria. Un punto importante es que no se transmite de una persona a otra y tampoco se adquiere por beber agua, según las autoridades sanitarias. Los primeros síntomas pueden incluir dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito. Se trata de una enfermedad grave, aunque los casos son considerados extremadamente raros. ¿Existe riesgo en el agua potable de Mérida?Hasta el momento, no hay información que relacione este caso con la red de agua potable de Mérida. El lago donde fue encontrada la ameba es artificial y, según las autoridades, no tiene conexión con el sistema de abastecimiento de agua ni con otros espacios recreativos. Te puede interesar: Policías municipales reciben formación para detectar ilícitos ambientales en Tlatlauquitepec Además, existe otro lago artificial en la misma zona que será sometido a estudios para descartar o confirmar la presencia del microorganismo. ¿Qué sigue después del hallazgo?Las autoridades también investigarán si las empresas encargadas del mantenimiento del lago cumplieron con las medidas necesarias para garantizar la calidad del agua. Si durante las revisiones se encuentran irregularidades o incumplimientos de las normas sanitarias, se determinarán las sanciones correspondientes. Por ahora, la presencia de la ameba ha sido confirmada en un cuerpo de agua específico, mientras continúan los análisis y las medidas preventivas en la zona. No se ha informado de una contaminación generalizada del agua en Mérida. |