| Colonos señalan que además de inseguridad, los servicios básicos como agua y alumbrado público relucen por su ausencia; escuela se ha convertido en punto de reunión de vándalos Mario GALEANA A todas horas y sin contemplaciones, riñas entre diversas pandillas se llevan a cabo ante la mirada de los habitantes de la colonia Popular Emiliano Zapata que, agazapados y temerosos, llaman a la policía sin que ésta resuelva el problema. Pero no es lo único con lo que los vecinos lidian día con día. A lo anterior se suma la falta de servicios básicos como el agua y el alumbrado público, además de las promesas que diversas figuras políticas han echado al aire durante tiempos electorales para pedir el voto de los habitantes. Por si fuera poco, desde hace 15 días, la telesecundaria “José María Pino Suárez”, situada en el centro de la colonia, carece de figura directiva, lo cual ha fomentado la presencia de las pandillas durante las horas de salida y un decremento en la calidad de la educación recibida por los alumnos. Las pandillas y sus riñas Regados sobre la colonia entera, los grafitis son huellas del paso continuo de las pandillas y su afán de delimitar su territorio. Sus rastros están por todos lados: en las casas, en los comercios, en las escuelas, en la iglesia. Conformadas por jóvenes de la colonia Popular Emiliano Zapata y de otras aledañas, como Puebla Textil y San Bartolo, las pandillas y sus enfrentamientos se han convertido en imágenes comunes ante los ojos de los colonos. Vecinos como José Baños Menchaca y Juana López, quienes con esfuerzo y dedicación, en fechas recientes, han emprendido un negocio de comida, sin embargo, la presencia de las pandillas les roba el sueño cada noche. “En las esquinas de la telesecundaria –ubicada entre las calles Morelia y Jalisco– siempre vemos a jóvenes tomando o drogándose con cemento. Cuando llamamos a las autoridades desafortunadamente no hacen nada; sólo platican con ellos y se retiran”, declara la locataria con tono afligido. Mientras tanto, algunas pancartas de la policía cuelgan sobre postes de la colonia, alentando a la ciudadanía a denunciar cualquier delito que presencien. Pero, en palabras de los vecinos, la presencia de los oficiales sólo se reduce en los mensajes y no en las acciones. “Hemos visto a las pandillas que bajan con botellas, cuchillos y hasta machetes. Pero, cuando llamamos a la policía, sólo responden: ‘Ahorita vamos a mandar una unidad’. Y así nos quedamos, esperando a la supuesta unidad que nunca llega. “Imagínate que uno de los pandilleros entrara a nuestro local, con todo y su machete, tratando de huir de otros. A ese tipo de cosas me refiero. Hace falta que las autoridades hagan bien su trabajo”, declara José Baños con profunda molestia. Ausencia de dirección educativa En concordancia con lo anterior, desde hace 15 días, tras la sustitución de la directora de la telesecundaria “José María Pino Suárez”, se ha percibido un aumento en la presencia de las pandillas, justo en las horas de salida de la escuela. Lo anterior fue aseverado por Carlos Serrano Carrera, quien posee una panadería a un costado de la telesecundaria que ha sido también foco de las pandillas y los grafitis que van regando sobre los muros. “En la salida hay problemas. Vienen pandillas y se pelean justo a esas horas. No hay estudiantes que formen parte de estos grupos, pero aún así vienen y se pelean aquí. Además de mi panadería, pintaron también la telesecundaria, que había sido remodelada hace muy poco tiempo”, declara el panadero en tono de reclamo. Asimismo, la falta de director en la escuela telesecundaria ha propiciado un decremento en la calidad de la educación que los alumnos reciben, ya que algunos padres de familia han reclamado que los maestros “hacen lo que quieren”, según refiere Omar Trejo, padre de Jéssica, quien cursa estudios en dicha telesecundaria. “Desde hace 15 días no hay dirección. Cambiaron a la exdirectora sin decirnos quién la sustituiría o cómo sería el plan de trabajo. Y, derivado de lo anterior, los maestros parecen mandarse solos. Dan clase a la hora que quieren o simplemente no se presentan. “Nosotros estábamos conformes con la directora anterior, porque tenía ideas muy sanas. Pero, tras dos meses, la quitaron. El pasado director dejó un fraude de 35 mil pesos que siguen sin haber sido comprobado. Por eso nuestra molestia ante la destitución de la directora”, reveló Omar Trejo, padre de familia. Falta de servicios y promesas al aire Aunado a lo anterior, la colonia Popular Emiliano Zapata carece de servicios básicos como alumbrado público y agua potable, según señalaron algunos vecinos durante el recorrido que El Popular, diario imparcial de Puebla realizó en la zona. “Las luces de la calle Jalisco no sirven. También por eso hay mucho pandillero en esta zona. Además, el agua cae una sola vez en toda la semana y, pese a esto, cae sólo unas cuantas horas. No nos rinde”, expresó también Carlos Serrano. “Aquí, desde hace mucho tiempo, trajeron la Unidad Móvil Alimentaria con el propósito de ofrecer alimentos a personas de la tercera edad o a los indigentes. Pero, desde entonces, no ha vuelto a funcionar la dichosa unidad. “Estos programas sólo vienen cuando hay tiempos de elección. Los políticos vienen para tratar de pedir votos de las personas, que terminan siendo engañadas. Que no sean deshonestos, que actúen de verdad”, dijo José Baños. |