Sábado 11 Abril 2015
En medio de empujones, enojo, incertidumbre y gritos, los miles de usuarios abordaron las unidades de la segunda troncal de la RUTA Carlos ROCHA  RUTASiete personas de la junta auxiliar Santa María Guadalupe Tecola, en el extremo sur de la capital, esperaron por más de media hora, como todos los días, el camión Mayorazgo que en punto de las 6:30 horas “los baja” hacia la zona centro de la ciudad de Puebla. Ante la tardanza y cuando las manecillas del reloj marcaban más de las 7, los vecinos empezaron a sospechar que el Metrobús de la avenida 11 Norte-Sur había iniciado operaciones y los camiones que abordaban todos los días, durante años, habían dejado de circular. Desconcertados, los cinco hombres y dos mujeres, ambas con sus hijos en brazos, optaron por contratar un taxi para que los trasladara hasta donde encontraran un transporte público que los llevara a su destino. Previo a abordar, el taxista les confirmó que habían dejado de pasar los camiones Mayorazgo, San Ramón y Agua Santa; a los usuarios no les quedó de otra que abordar la unidad; los cinco hombres se fueron atrás del Tsuru y las dos mujeres con sus hijos adelante, junto al chofer. Al llegar a la estación Limones, a la altura de la 149 Poniente, el taxista se detuvo para que los vecinos de Tecola bajaran después de que cada uno pagó 15 pesos. La estación, que es la última de 33 paraderos, se encontraba abarrotada, principalmente de pobladores de las juntas auxiliares de Tecola, Azumia-tla y las colonias Unión Antorchista, San Francisco Mayorazgo, Agua Santa, Colosio así como la Tercera y Cuarta Sección de San Ramón. Los siete viajeros del taxi en ese momento se dispersaron, algunos caminaron hacia la segunda estación, Margaritas y otros se quedaron en Limones. La lucha por subir Pese a que el rostro de los usuarios denotaba una mezcla de incertidumbre con enojos, se formaron entre empujones, olores y gritos de “¡formados, la fila es por aquí!” de parte de empleados auxiliares vestidos de color naranja. Quienes más padecieron fueron las mujeres, pero más aquellas que llevaban a sus hijos en la espalda o brazos. Después de que camiones iban y venían, de los cuales pocos son articulados, las mujeres de Tecola lograron abordar una de las 65 unidades que forman parte de la Línea 2 de la oficialmente llamada Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), y que sustituyeron a 240 antiguos autobuses. Entre empellones, las mujeres acompañadas de sus hijos lograron entrar a un camión de la marca Volkswagen y ante el tumulto de la gente una de ellas gritó: “¡Están asfixiando a mi hijo!”. Dentro del camión la multitud se hizo a un lado y la mujer de unos 30 años pudo pasar a su vástago de su espalda a sus brazos, acto seguido un hombre le cedió el asiento. Eran las 8:30 horas cuando el camión recorría las estaciones de sur a norte y en cada una de éstas se subía más y más gente. Angustiada, Mercedes Trujillo corrió hasta la puerta de la guardería donde deja a su pequeño para pedir que lo recibieran y ella pudiera ir a trabajar al domicilio donde es empleada doméstica, en la colonia Paraíso Mayorazgo.