De acuerdo con la delegada del Trabajo, pueden estar involucrados en la trata de personas sin saberlo; desconocen derechos humanos Mario GALEANA Al puro estilo del Porfiriato, más de 300 mil poblanos podrían ser víctimas de trata de personas o explotación sin siquiera saberlo. El último informe de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) reveló que 303 mil 469 personas mantuvieron jornadas de trabajo completas sin recibir un solo peso. Para la delegada en Puebla de la STPS, Vanessa Barahona de la Rosa, estos más de 300 mil trabajadores que representan el 12 por ciento de la población ocupada, podrían estar inmersos en tráfico de personas o en explotación laboral, ya que no ven su esfuerzo traducido en ningún tipo de remuneración mensual. “Tiene varias implicaciones. Hay personas que comprometen su fuerza laboral por algún intercambio de bienes y servicios, aunque se encuentre prohibido en nuestra Carta Magna”, informó. En el ramo de la industria textil y de la confección, ahondó Barahona de la Rosa, se sabe que algunos trabajadores han decidido cambiar su mano y su fuerza por un plato de comida y un techo dónde dormir. Lo anterior se remonta, por ejemplo, a la época del Porfiriato, cuando los trabajadores, obreros y campesinos sobre todo, eran obligados a gastar su dinero en las tiendas de raya, que eran, a su vez, propiedad de los patrones. “Hoy día esto está prohibido. La Constitución prohíbe todos estos tipos de intercambios laborales, llamémosles así, y que de ninguna forma pueden existir”, agregó. A decir de la delegada, sin embargo, cada uno de los 303 mil 469 casos debe ser estudiado de manera particular, dado que entre éstos podrían encontrarse también trabajadoras domésticas o personas de origen indígena que desconocen tanto sus derechos humanos y laborales, como el idioma español. La problemática, no obstante, reside en el hecho de que ni las autoridades federales ni las estatales poseen un registro fidedigno que dé cuenta sobre las condiciones en las que laboran estas 148 mil 700 mujeres y estos 154 mil 769 hombres, de acuerdo con datos de la misma dependencia. “Las personas que se ven inmersas en estos temas de seudoexplotación laboral o explotación laboral como tal son difíciles de contabilizar, porque algunas no saben hablar español. Muchos son campesinos con orígenes en alguna comunidad indígena, por lo cual ni ellos mismos saben que están siendo explotados”, expuso la delegada federal. Pese a lo anterior, en lo que va del año ningún tipo de industria o centro de trabajo ha sido sancionado o clausurado. De hecho, para que la STPS pueda tomar parte en el asunto, el empleado explotado o algún testigo del ilícito debe acudir a la dependencia federal, para que ésta pueda dirigirla, inclusive, hacia las instancias de procuración de justicia estatales. A nivel nacional, 3 millones 436 mil 582 personas laboraron durante los primeros tres meses del año sin recibir ingreso alguno y, por tanto, se desconoce si son víctimas de explotación laboral. El 49 por ciento de ellas son mujeres. |