Guillermo CASTILLO Cobijado por unos 300 militantes afines al gobernador Rafael Moreno Valle, José Antonio Gali Fayad se inscribió al proceso interno del Partido Acción Nacional (PAN) para obtener la candidatura a la gubernatura de Puebla. Quien hasta el sábado fue alcalde de la capital, arrancó la búsqueda de su inclusión en la boleta electoral sin dar un discurso combativo contra Blanca Alcalá Ruiz, quien sí arremetió contra él y el morenovallismo al registrarse en el Partido Revolucionario Institucional. Sólo aseguró que los poblanos “ya no quieren regresar al pasado” y desde ahí, prefirió utilizar un mensaje de continuidad a las políticas del aún habitante de Casa Puebla, a quien no vio como un pasivo para una eventual campaña. A lo largo de su mensaje, la resaca de la administración municipal aún se hacía presente y en más de una ocasión usó aquellas expresiones y temas a los que solía recurrir como mandatario. Gali Fayad aludió a los 18 compromisos de campaña firmados ante notario público y que en su último informe de gobierno —apenas una semana atrás— reportó como cubiertos del todo. También argumentó haber encabezado una administración de proximidad y, pese a no estar en tiempo de emitir propuestas, dijo que de ganar sacará a todos los funcionarios estatales de primer nivel una vez al mes para viajar al interior del estado. En primera fila lo escuchaban los legisladores locales Jorge Aguilar Chedraui, Patricia Leal, Francisco Rodríguez y Sergio Moreno Valle; su exsíndico, Héctor Sánchez; los diputados federales Eukid Castañón y Miguel Ángel Huepa. Todos ellos, del círculo cercano a Moreno Valle. También estaba el senador Javier Lozano Alarcón, al que hizo dar un paso al frente cuando anunció que, aún sin contar con el registro del partido ni del Instituto Electoral del Estado, será su coordinador de campaña. Gali Fayad recordó a su concurrencia que su militancia no es blanquiazul; pero luego de casi alcanzar los dos procesos consecutivos como candidato bajo estas siglas, aseguró que Acción Nacional ya es su casa y es su familia, al grado que abandonó el recinto enarbolando una bandera del partido. El segundo precandidato El jolgorio por el registro de Antonio Gali continuaba cuando, pasadas las 19 horas y casi en soledad, Marco Antonio Ramírez Moreno también llegó a registrar su aspiración. Se negó a catalogarse a sí mismo como un “tonto útil” del panismo y se dijo listo para encabezar la candidatura al gobierno; pero reconoció que carece de estructura, aún, para buscar a los propios panistas. Llamó la atención que a diferencia de Gali Fayad, Ramírez Moreno no contó con el respaldo de Javier Lozano, con quien trabaja como secretario particular, ni de Eduardo Rivera Pérez, con quien colaboró en el gobierno municipal de 2011-2014. Si ambos registros son validados por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, los precandidatos tendrán oportunidad de realizar una precampaña y con ello, tener acceso a publicidad y exposición en medios de comunicación. |