Viernes 12 Agosto 2016

Inseguridad, acompañada por la falta de luminarias, limpieza y atención a los jardines de la comunidad, son algunos de los problemas que enfrentan los habitantes de la colonia Santa Bárbara, ubicada a unas calles del Parque Ecológico Revolución Mexicana.

La colonia es recordada como el alma de las leyendas de Puebla, pues habitantes con varios años de vivir en esa zona destacan que durante la Revolución Mexicana los clérigos aprovecharon parte de su territorio para ocultar sus riquezas de los saqueadores de los ejércitos opositores a la reelección del entonces presidente, Porfirio Díaz.

Una de las fervientes creyentes de esta historia es la señora Ximena Atempan del Mercado, originaria de Tlaxcala, quien a sus 75 años de edad asegura que lleva sus siete décadas viviendo en Santa Bárbara; incluso recuerda que antes los pequeños jugaban entre las calles repitiendo la cantaleta de sus abuelos.

"Todos dicen que es medio feo por aquí, seguro porque de tiro por viaje nos roban, pero la verdad es que es un lugar muy lindo, del que si tuviera la oportunidad de elegirlo lo haría sin pensarlo dos veces, pues me hace muy feliz recordar", dijo.

Además de la magia, señaló que el otro rostro de su hogar es la forma en la que la inseguridad se ganó su lugar en la zona, pues a una calle, en dirección a la 36 Norte, se volvió el lugar preferido para que los delincuentes se reúnan a intoxicarse con el consumo de bebidas alcohólicas o con la suavidad del humo que rodea a los hogares con aromas a hierbas secas que arden, mientras no paran de reír y subirle a la música.

Julio Arrollo Carrillo, de 22 años, ha habitado toda su vida sobre la calle de los ladrones, donde sabe que sus problemas son mayores que eso, pero la verdadera molestia radica en la apatía de los agentes de seguridad municipal, quienes señaló que sólo "entran una vez al año" y lamentó que con dificultad son atendidos cuando son víctimas de la delincuencia.

"Uno quisiera tener la libertad de poder salir sin preocupaciones a jugar basquetbol o la tienda, pero sabemos que tenemos que andarnos con cuidado luego de las 19 horas, porque ya no sabemos que podría sucedernos. Por otro lado, tampoco podemos vivir intimidados todo el tiempo, pero tuvimos que acostumbrarnos", reconoció.

La ausencia del Ayuntamiento

La mayor problemática radica en el exceso de hierba que crece alrededor de las zonas verdes, donde los habitantes de la colonia señalan que olvidaron la última vez que escucharon una podadora arreglar el desastre de unas calles que se encuentran sumergidas en los desechos de los basureros públicos, a pesar de que los recolectores pasan dos veces por semana.

La comerciante Juana Ortiz Laredo, se dedica a trabajar en la venta de tortas y cemitas y tiene familia en Santa Bárbara, donde en ocasiones decide quedarse a dormir; sin embargo, notó que el parque principal de la colonia tiene sus basureros colmados de residuos y dijo que el servicio de limpia municipal pasa de manera ocasional.

"Nos gustaría que las cosas fueran diferentes por aquí, porque la verdad el lugar es bonito, sólo falta que lo atiendan más para que pueda sobresalir, así como le hicieron con los barrios cercanos al Centro Histórico de la ciudad, pero ya sabemos que es soñar despiertos el esperar que mejore una de las colonias más viejas de la capital", mencionó.

Juana comentó que otro inconveniente es la ausencia de luminarias en las calles sobre la avenida 36 Norte, pues sólo cuentan con una por calle, de las cuales algunas están averiadas, lo que facilita la labor de los delincuentes. Sobre la reacción de la policía a situaciones de riesgo, aseguró que dejaron de confiar en ellos.