La permisividad en las leyes federales para la entrega de concesiones mineras en México, provocó que ocho municipios poblanos perdieran casi la totalidad de su territorio, al entregárselos a empresas de explotación mineral, consideró el responsable del Programa Mesoamérica, Interculturalidad y Asuntos Indígenas del Instituto de Derechos Humanos "Ignacio Ellacuría" (IDHIE) SJ, Jorge Eduardo Morales Sierra. En entrevista, el investigador especializado en asuntos mineros adelantó que, en los resultados preliminares obtenidos en el informe de la Situación de los Derechos Humanos en Puebla, detectó que la zona de la Sierra Nororiental, cerca de la frontera con Veracruz, tiene los municipios más afectados con los proyectos mineros. "En ese sentido, el planteamiento sobre la industria minera, es que, efectivamente, con el planteamiento de la Ley Federal Minera y con la particularidad con la que la Secretaría de Energía (Sener) se está promocionando a la industria minera, se ha dado la proliferación de la empresa minera", mencionó. Resaltó que en la investigación de la que formó parte, ubicaron que el municipio de Francisco Z Mena se convirtió en una de las zonas más afectadas con la minería; sin embargo, rastreó que otros proyectos similares se asentaron en Tuligtic, Ixtacamaxtitlán, Acoculco, Tepango de Rodríguez y Tetela de Ocampo. A nivel estatal, dijo que el panorama tampoco pareció tan alentador, derivado a que estima que cerca del 40 por ciento de todo el territorio poblano le pertenece a la industria minera, distribuidos de forma principal en la Sierra Norte como la Nororiental. Morales Sierra comentó que la llegada de empresas mineras permitió la de otros proyectos que faciliten su labor, como las obras hidroeléctricas encontradas en Atecoxco, Xichitlán de Vicente Suárez, Ahuacatlán, Tlapocoya y San Felipe Teplatlán. Por otro lado, identificó que en Puebla también comenzó a proliferar la fractura hidráulica, con el desarrollo de mil 137 pozos, repartidos en poco más del 13 por ciento de toda la superficie del estado, lo que representó una extensión terrestre de más de 3 mil 340 hectáreas. El académico de la Universidad Iberoamericana (UIA) campus Puebla, advirtió que los riesgos de le llegada de todos los proyectos relacionados a la explotación minera se relacionan, de forma especial, a efectos negativos a la salud, problemas de agua y saneamiento, así como dificultades para tener una vivienda adecuada. |