Martes 12 Diciembre 2017

El ambiente de fiesta y el fervor religioso se unieron en el Seminario Palafoxiano este 12 de diciembre, las cumbias se mezclaron con los cantos religiosos, lo mismo que el aroma de comida, todo para dar la bienvenida a los cientos de peregrinos quienes celebran la aparición de la Virgen de Guadalupe como lo dicta la tradición católica. 

Alejandro Salazar González de 38 años y originario de Acatzingo fue uno de los cientos de poblanos que este 12 de diciembre se dieron cita en el lugar, no es la primera vez que lo hace, por el contrario es la quinta que la lleva a cabo de la mano de su esposa, Antonia Coate Sandoval de 42 años.

Los dos portaban un conjunto de pants, pero debido a las bajas temperaturas completaron su atuendo con un par de chalecos con el logotipo de la agrupación que representan, Antorcha Amigo.

Desde 2012 se dedican a organizar los recorridos de la Ciudad de México, partiendo de Acatzingo. Este año el grupo salió el 10 de diciembre a las 17:30 horas y llegaron a la Basílica de Guadalupe, la mañana del 12 de diciembre. Su camino ha sido fácil pues no tuvieron ningún inconveniente.

"Nos fuimos corriendo en relevos, siempre nos hemos ido así, pues cuando va uno con devoción, con emoción para llegar hasta allá pues como todo, pues es cansado, pero pues va uno contento y llega uno bien, cuando uno va con devoción", recalcó.

 

Salazar González detalló que este año se unieron 45 personas de Acatzingo y en general es la misma cantidad respecto a los últimos años, por lo cual la usanza continúa viva en los corazones de las personas, pues confían en los favores de la Virgen de Guadalupe.

Resaltó que le encanta ser parte de esta actividad, desde hace 15 años la pone en práctica para dar gracias por tener trabajo, salud y el bienestar de su familia, por lo mismo continuará llevándola a cabo e impulsándola entre los habitantes de su municipio.

Por su parte, el poblano Rodolfo Herrera Xoxotla comentó que conservan la costumbre de ir al Seminario Palafoxiano porque así se lo inculcaron sus progenitores en su momento, pero además porque su abuela hace algunos años estaba por perder la vista, por lo cual toda la familia se reunió para hacer oración y pedir que se recuperara. Tras la operación todo salió bien.

Recordó que cuando sus hijos eran pequeños los vestía de Juan Diego, pero ahora que han crecido ya no puede hacer que utilicen las prendas tradicionales; sin embargo, sí veneran a la "madre de los mexicanos".

Por su parte, Delfina López Castañeda de 34 años de edad, mencionó que desde hace 14 años acude a los templos religiosos para celebrar el cumpleaños de la Virgen de Guadalupe como una forma de poner en práctica su fe hacía su "madre santísima".

Dijo que cuando era más joven, pidió tener hijos y al final se los concedió y sanos, tras ello, los enseñó a respetar a la virgen y también a venerarla, incluso, cuando eran pequeños los vestía para la ocasión, ahora que son adolescentes ya no lo hace.

 

 

Ambiente de fiesta

Por cualquiera de los accesos al Seminario Palafoxiano, el ambiente de fiesta se podía observar, incluso sentir. En los campos había peregrinos quienes jugaban futbol teniendo como fondo una mezcla de cumbias, salsa y los cantos religiosos de las celebraciones religiosas que se hacía unos metros más adelante.

A la par, había familias que esperaban el momento más adecuado para tomarse la fotografía del recuerdo teniendo como fondo una imagen de la Virgen de Guadalupe, ya sea que estuviera en la cima de un montón de rocas rojas o junto a una fuente de agua artificial.

Por los pasillos del inmueble caminaban los seminaristas, con su sotana negra, preparando jugos, cocinando comida u ofreciendo muñecos de peluche a un costo de 200 pesos. También estaban los niños con su atuendo tradicional, esperando con ansias poder comer dulces tradicionales o subir a algún juego mecánico.