03 Marzo 2019

El candidato a la gubernatura por Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Miguel Barbosa Huerta, señaló que no rechaza a nadie, pues el partido no es un escenario de confrontación, y aclaró que no está repartiendo cargos políticos.

Esto durante la reunión que sostuvo con simpatizantes y militantes de su instituto político en el Club el Paseo de su ciudad natal.

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Acompañado de diputados locales y federales de este distrito, subrayó que repartir cargos no es la dirección del partido y que la afiliación a este instituto político deberá llevarse a cabo mediante el procedimiento y lineamientos que marca Morena.

Expresó que en los ocho días que lleva de precampaña ha estado en 24 eventos y ha recorrido la mayor parte del estado con miles de personas de composición plural; por lo que él no va a rechazar a nadie.

A este evento se sumó la exdiputada local por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Geraldine González, lo que causó la rechifla y los gritos de "fuera, fuera" por parte de los asistentes.

El precandidato se trasladó a otro mitin masivo, el cual fue organizado por el alcalde de Tehuacán, Felipe Patjane Martínez, en el parque Jardín Guadalupe, en donde indicó que el alcalde era "como su hijo político", al igual que otros, tantos hombres como mujeres; hijos que hizo durante su larga carrera política.

Mencionó que ha formado equipos en los que han salido diputados locales, federales, senadores y también presidentes municipales, pero señaló que nunca les ha pedido nada, ni espacios ni apoyo económico; sin embargo, en la legislatura local tiene su primera línea de batalla. 

Sin mencionar nombres, manifestó que "no le aguantaron el paso", pues uno de los aspirantes nunca pudo iniciar su precampaña y otro se cansó y ya cerró por no seguir haciendo el ridículo. Declaró que él cierra el martes con un evento masivo.

"Algunos ya pidieron time y ya quieren ensuciar el procedimiento. Están fraguando una trampa, porque uno hizo eventos de 300, 400 gentes a los sumo; otra ni siquiera empezó y nosotros miles los arrasamos en la precampaña," puntualizó.

Agregó que pedía la confianza para volver a ganar la elección, ya que él no se rajó ni negoció, y mucho menos dio marcha atrás cuando defendió su triunfo; a diferencia de "otros" que una vez que ganaron se desentendieron o pactaron.