Jueves 06 Junio 2019

El titular de Industrial de Abastos Puebla, Raúl Corona Flores, presentó a los regidores el proyecto de creación un nuevo rastro municipal alterno al actual y dentro de las mismas instalaciones.

El proyecto, costaría de entre 8 y 12 millones de pesos, se construiría en una extensión de 800 a mil metros cuadrados dentro del mismo predio y estaría listo antes del primer informe de labores de la presidenta municipal, Claudia Rivera Vivanco.

En entrevista, posterior, el funcionario detalló que este espacio será Tipo Servicios de Salud (TSS) y no TIF, con el objetivo de evitar el clandestinaje que se fomentó a raíz de la certificación.

Indicó que por la exigencia de las autoridades federales para que el rastro trabaje certificado, resultó difícil el ingreso de productores de carne para el sacrificio de sus animales.

También puedes leer: Granjas Carroll construye en Puebla el rastro más grande de América Latina

Por ello, detalló que los introductores tuvieron que recurrir al sacrificio clandestino por no contar con el servicio, realizaron sus matanzas en otros municipios aledaños donde no se cumple la calidad sanitaria.

Relató que el Tipo Inspección Federal exige varios requisitos, como el que pide el Servicio Nacional de Sanidad, Calidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senacica), el cual no pueden cumplir los introductores quienes, al verse limitados, acuden a rastros, en otros municipios, sin la mínima higiene.

"Es algo bueno para la sociedad hacerlo el TIF, pero desatendieron la otra parte, la gente que no puede cumplir… fomentaron el clandestinaje y sacrifican en municipios cercanos, pensando recuperar esta gente y que la sociedad coma lo adecuado hicimos el proyecto TSS".

Precisó que este rastro contará un planta de tratamiento, médicos que supervisarán la carne, asimismo, los desechos no irán a la basura, pues tendrá una planta que hace composta para reutilizar, además todo será aéreo y con materiales cien por ciento inocuos.

Al final, declaró que este inmueble estará aledaño al rastro actual, ubicado en la carretera federal kilómetro 6.5 en San Jerónimo Caleras, en un perímetro de 600 a mil metros y sólo se mataría bovinos.