Lissete es uno de tantos ejemplos de las complicaciones y esfuerzos que hoy en día viven los jóvenes y niños para poder estudiar ante la contingencia por Covid-19. Para Lissete los días en que tenía que despertar temprano y caminar hacia su escuela, convivir con sus maestros o amigos han cambiado, pues ahora las clases son en línea, para así evitar riesgos de contagios por Covid-19.
Pero al igual que muchos jóvenes estudiantes enfrenta problemas tan básicos como una señal de internet, sin embargo, esto no la detiene, ya que todos los días sin falta acude a un parque cercano para recibir “señal”. Ella cursa segundo años de preparatoria y para seguir con sus clases en línea, va al parque de Juan Pablo II, en Mérida. La joven se ha vuelto viral, gracias a su constancia y dedicación para seguir estudiando, y porque en la “escena” se puede ver el apoyo incondicional de su madre, quien la acompaña sentada a su lado hasta por más de dos horas para que la joven no sea molestada mientras estudia. Lisset desea aprobar el segundo año para pasar al último grado de preparatoria, por lo que todos los días se va a estudiar al lugar público, donde se sienta en un banco de plástico que ella lleva y para acceder al internet público, utiliza su celular. También puedes leer: Viral: Menor ofrece hacer mandados por 5 pesos; desea comprar una bicicletaOtro ejemplo es la historia del pequeño Iker de 10 años de edad y originario de Tamaulipas que se ha vuelto viral por dos razones: por la humildad con la que ofrece sus servicios y las ganas de seguir estudiar en línea. Iker Alfredo Rodríguez realiza mandados por tan solo 5 pesos. ¿Su medio de transporte? Una humilde bicicleta con un huacal enfrente y un letrero que dice: “UBER EATS. Se hacen mandados 5 pesos (5 pesos exprés, 10 pesos si me hecho una platicada)” dice el cartel. El menor realiza mandado a sus vecinos en una colonia de Ciudad Victoria, Tamaulipas, por lo que su clientela ha aumentado. El objetivo de Iker es comprar una nueva bicicleta y una tablet , para lograr tomar clases en línea.
Otro caso similar es el de Jeremías Gonzalez Ordienco, quien apenas tiene siete años de edad pero es todo un guerrero, sube a un cerro montado en su caballo para conseguir señal de internet y poder enviar su tarea. Jeremías vive en una zona rural de la provincia de La Pampa, Argentina, y no cuenta con una conexión de internet en su hogar.
Alexander Contreras es otro gran ejemplo de que cuando se tiene una meta, hay que estar dispuesto a hacer de todo para alcanzarla. Él vive en El Salvador y no cuenta con servicio de internet en su vivienda ¡pero eso no lo detuvo! ¡No!. Todos los días sube a un árbol para que su celular agarre señal y eso le permita tomar sus clases.
Miles estudiantes en todo el mundo se han visto en dificultades cuando el coronavirus provocó el cierre de escuelas y obligó a todos a tomar sus clases en línea con ayuda de la tecnología, y aunque para muchos hay dificultad para acceder, hay una cosa que los une ¡Y es el logar avanzar! |



