Parece que pasan siglos al esperar por información de pacientes internados en el hospital del IMSS La Margarita en la ciudad de Puebla. Los familiares a las afueras del nosocomio, principalmente en la zona de urgencias, se mantienen a la expectativa porque alguien les dé el dictamen médico de sus conocidos. Gradualmente las personas que están en la banqueta o sobre la calle, aplican la sana distancia por el Covid-19, aunque sí usan el cubrebocas. Por unas horas el frío ataca sin medir a los familiares; en otro momento el sol comienza a producir los efectos sobre los mismos; clima que deben de aguantar las personas para no perder la pista a sus internados, la mayoría por la pandemia. Mientras personal médico sale a darles informes a las personas; en el mismo nosocomio siguen llegando pacientes por el virus. En tanto, otros no corren con la misma suerte de saber que sus familiares siguen luchando para recuperarse; entre la multitud, un grupo de señoras comienzan a llorar al enterarse que sus conocidos internados han fallecido. La expresión de las tres mujeres es de impotencia, y su alma y llanto colapsa, en tanto aceptan la muerte de un familiar.
Este tipo de escenarios es lo que se vive a diario en las afueras del Hospital IMSS La Margarita, panorama que se recrudeció a raíz de la pandemia del coronavirus. |