Causan destrozos pobladores de San Francisco Totimehuacán tras un intento de linchamiento; la noche de este miércoles, 2 de noviembre, quemaron una patrulla de la junta auxiliar, saquearon la presidencia y quemaron sus muebles. Hasta el momento, minutos antes de la media noche, la situación seguía tensa. Alrededor de las 21:30 horas, una turba prendió fuego a una patrulla en el bulevar Valsequillo a la altura del puente ubicado antes del mercado Mario Marín.
Fotos: Jorge FonsecaDespués, los inconformes llegaron hasta la presidencia auxiliar, en donde comenzaron a romper vidrios y forzaron las entradas; una vez dentro, sacaron los muebles y demás objetos que había en el interior y justo frente a la presidencia comenzaron a prenderles fuego. Desde los balcones de la alcaldía auxiliar lanzaban sillas, computadoras e incluso hasta un refrigerador, según comentaron algunos de los testigos. También hubo saqueo de algunos objetos propiedad de la junta auxiliar por parte de jóvenes que llevaban el rostro cubierto. Policía estatal y municipal cerraron el paso por Valsequillo a la altura del Periférico Ecológico y, según se comentó, quien decidía pasar era "bajo su propio riesgo". Cómo inició todoVecinos del barrio de Chetla, estuvieron a punto de linchar un inocente, todo por la histeria colectiva que impera el lugar, exacerbada por la falta de atención por parte de las autoridades estatales y municipales. La tarde noche del miércoles se registró un robo en un negocio de aquella demarcación. El afectado pudo pedir ayuda y el robo no se consumó pero los delincuentes lograron escapar. La gente se reunió y comenzó a organizarse para tratar de dar con los sospechosos. Cabe señalar que están organizados como vecinos y por ello formaron brigadas. Fue así como en el barrio de Chetla fue localizado un hombre a bordo de una vagoneta, color blanco, quien les pareció sospechoso. Algunos golpearon al hombre de aproximadamente 30 años de edad y le causaron daños a la unidad. Las sospechas de la gente crecieron cuando abrieron la unidad y localizaron electrodomésticos. De inmediato se creyó que eran objetos robados y la molestia –infundada– aumentó. La víctima del intento de robo llegó hasta el lugar y al ver al hombre en la camioneta aseguró que éste no era el ladrón. Pero la turba enardecida no quedó satisfecha y buscó nuevas excusas para no liberar al sujeto que tenían retenido.
Poco después, llegó el padre del hombre retenido, quien demostró que son propietarios de una casa de empeños y que los electrodomésticos pertenecen a ese negocio; asimismo, demostró la legal propiedad de la camioneta. Por su parte, el hombre retenido mencionó que se encontraba en el lugar porque acude a un anexo AA ubicado en ese barrio desde hace medio año. Aun así, la gente seguía en su necedad. Tuvieron que llegar dos reconocidos vecinos a informarle a la turba que, en efecto, el hombre acude a dicho centro, lo conocen y es alguien de bien. En ese momento, ya con la policía estatal y municipal presentes y dialogando con la turba, la gente permitió que el hombre se marchara con su camioneta. Pero sólo avanzaron unas calles cuando una nueva turba les cerró el paso y la historia se volvió a repetir hasta que los vecinos volvieron a identificar al retenido. Momentos después, la gente quemó una patrulla de la policía municipal adscrita a esa junta auxiliar. La quema de la unidad oficial se hizo en el bulevar Valsequillo a la altura del puente de la curva. |

