Al menos 15 vehículos resultaron afectados tras la presencia de presuntos “ponchallantas” sobre el Periférico Ecológico, en el carril con dirección a la zona de Volkswagen de México, durante la noche del domingo 15 de marzo. De acuerdo con los primeros reportes, las unidades presentaron daños en los neumáticos y quedaron varadas a la orilla de la vialidad, lo que generó afectaciones momentáneas a la circulación. Automovilistas que transitaban por el lugar alertaron sobre la presencia de objetos metálicos en el asfalto, presuntamente utilizados para perforar llantas. Elementos de seguridad acudieron al sitio para retirar los artefactos y mantener vigilancia en la zona, además de brindar apoyo a los conductores afectados. Hasta el momento no se reportaron personas lesionadas. Menos de 10 pesos cuesta fabricar un ponchallantasLos “ponchallantas” son objetos punzantes, generalmente fabricados con metal, diseñados para perforar los neumáticos de los vehículos que pasan sobre ellos. Pueden tener forma de estrellas metálicas, púas, clavos unidos o pequeñas estructuras con varias puntas que siempre quedan orientadas hacia arriba. La fabricación de estos artefactos es sencilla y económica. De acuerdo con especialistas en seguridad y reportes policiales, cada pieza puede elaborarse por menos de diez pesos utilizando materiales comunes como varillas de acero o alambrón. Esta facilidad permite que se produzcan en grandes cantidades y se esparzan rápidamente en distintos puntos de las vialidades.
Además de provocar daños en los vehículos, la presencia de estos dispositivos representa un riesgo para la seguridad vial. Los ponchallantas no solo afectan a automóviles particulares, sino también a autobuses de pasajeros y camiones de carga que circulan por carreteras y vías rápidas. En algunos casos, estos artefactos forman parte de un modus operandi delictivo. Cuando un vehículo pasa sobre ellos y queda detenido por la ponchadura de una o varias llantas, los ocupantes pueden quedar expuestos en la orilla de la carretera. En ese momento, los delincuentes aprovechan la situación para acercarse y cometer robos o asaltos. Qué hacer si se encuentra un ponchallantas en la carreteraLas autoridades y especialistas en seguridad vial recomiendan mantener precaución al conducir, especialmente en tramos con baja iluminación o poco tránsito. Si un conductor observa objetos metálicos sospechosos sobre el pavimento, se sugiere reducir la velocidad, evitar pasar sobre ellos y reportar la situación a las autoridades. En caso de que el vehículo resulte afectado y una llanta se ponche de forma repentina, se recomienda no detenerse de inmediato en un lugar aislado si no es estrictamente necesario. Lo más conveniente es avanzar lentamente hasta un sitio iluminado o con presencia de otras personas, como una gasolinera, un establecimiento o un punto con cámaras de vigilancia.
Otra medida preventiva es mantener las puertas del vehículo cerradas, encender las luces intermitentes y comunicarse con los servicios de emergencia o asistencia vial. También se aconseja no descender del automóvil si se percibe la presencia de personas sospechosas cerca de la zona. Antes de salir a carretera se recomienda revisar el estado de las llantas y llevar equipo básico como refacción, gato hidráulico y herramienta. También es útil contar con el número de asistencia vial del seguro o de la concesionaria de la autopista. Mantener una distancia adecuada con otros vehículos permite detectar con mayor anticipación objetos en el pavimento. En trayectos nocturnos, reducir la velocidad en zonas poco iluminadas puede ayudar a evitar pasar sobre artefactos que no se distinguen fácilmente. Puebla tipifica el uso de “ponchallantas” como delito tras incidentes en vialidadesEl Congreso del Estado de Puebla aprobó reformas al Código Penal para castigar el uso de los llamados “ponchallantas”, artefactos metálicos utilizados para dañar neumáticos de vehículos en carreteras o vialidades. Las sanciones pueden alcanzar hasta nueve años de prisión para quienes fabriquen, transporten, posean o arrojen estos objetos con el objetivo de obstaculizar el tránsito o facilitar la comisión de delitos. La legislación establece penas de entre dos y seis años de prisión para quienes fabriquen o distribuyan estos artefactos, y castigos más severos que pueden llegar a nueve años cuando se utilicen para cometer otros delitos, durante la noche o en autopistas donde las víctimas puedan quedar aisladas. |