19 Abril 2026

Tras la detención de Roberto “N”, alias El Bukanas este 18 de abril de 2026 en el municipio de Chignahuapan, Puebla, autoridades federales y estatales cerraron la búsqueda de un objetivo prioritario vinculado al robo de hidrocarburos en la región centro del país. 

El operativo, encabezado por la Secretaría de Marina y corporaciones estatales, permitió ubicar a quien durante años operó en el llamado Triángulo Rojo, una de las zonas con mayor incidencia de huachicol en México. 

Más detalles: Detienen a “El Bukanas” y a seis más en operativo en Chignahuapan

¿Quién es El Bukanas y porqué se hizo Huachicolero?

Roberto N, alias El Bukanas, desarrolló una trayectoria que transitó de las corporaciones de seguridad pública al liderazgo de una organización criminal con presencia en los estados de Puebla y Veracruz.

Nacido en febrero de 1980 en Acultzingo, Veracruz, inició su vida laboral como albañil antes de incorporarse a cuerpos policiales municipales y estatales.

Foto conocida de El Bukanas en su mayor tiempo de influencia

En marzo de 2014 alcanzó el cargo de director de la Policía Municipal de Acultzingo y también se desempeñó como comandante en municipios como Maltrata y Camerino Z. Mendoza

Su paso por estas instituciones le permitió adquirir formación táctica y operativa, conocimientos que posteriormente trasladó a estructuras delictivas.

Tras dejar la policía, fue integrado a una célula de Los Zetas bajo el mando de Alejandro Castro

Dentro de esta organización se encargó del adiestramiento de sicarios, con base en técnicas operativas derivadas de su experiencia en seguridad pública. Este proceso incluyó la formación de células con capacidad de operación armada y disciplina táctica.

Con la captura de su superior, asumió el control del grupo y consolidó una facción conocida como Sangre Nueva Generación Z, con presencia en el denominado Triángulo Rojo de Puebla, una zona estratégica para el robo de hidrocarburos que abarca municipios como Acajete, Tepeaca, Acatzingo, Palmar de Bravo y Quecholac.

El llamado Triángulo Rojo es una zona estratégica por el paso de ductos de Pemex

El llamado Triángulo Rojo es una zona estratégica por el paso de ductos de Pemex, donde el huachicol se consolidó como la actividad delictiva  central por su rentabilidad y condiciones operativas dentro de la región

Durante más de una década, El Bukanas mantuvo operaciones vinculadas al robo de combustible, además de delitos como asaltos a trenes, secuestro y extorsión

Autoridades lo ubicaron como objetivo prioritario por su capacidad operativa y por la estructura que encabezaba, integrada en parte por ex elementos policiales.

En Puebla, el huachicol mantiene una alta concentración, especialmente en gas LP. 

Durante años, autoridades federales y estatales desplegaron operativos para capturar a El Bukanas, identificado como objetivo prioritario desde 2017. Ese año logró evadir un operativo de la Marina en Esperanza, Puebla, tras un enfrentamiento con saldo de civiles muertos.

Las evasiones continuaron en operativos posteriores, como en 2018 en Palmarito y en febrero de 2026 en Chignahuapan, donde escapó pese al aseguramiento de armamento. La recurrencia de fugas llevó a que se ofreciera una recompensa de hasta 5 millones de pesos por información para su captura.

Fichas de búsqueda de "El Bukanans"

Durante 2025 se registraron 453 tomas clandestinas de gas LP, la cifra más alta del país , además de 407 tomas de hidrocarburo, que colocaron al estado en el noveno lugar nacional. 

En algunos periodos, Puebla llegó a concentrar hasta 43% de las tomas de gas LP a nivel nacional

Más información: Puebla encabeza el robo de gas LP en ductos de Pemex

Municipios del llamado Triángulo Rojo, como Tepeaca, Palmar de Bravo y Acatzingo, concentran buena parte de esta actividad, consolidando a la región como uno de los principales corredores del huachicol en el país. 

Influencia en la “huachicultura” del Triángulo Rojo

El entorno en el que operó El Bukanas se relaciona con la consolidación de la llamada huachicultura, un fenómeno social en el que el robo de combustible se integró a la vida cotidiana en diversas comunidades del Triángulo Rojo.

En esta región, la extracción ilegal de hidrocarburos se convirtió en una actividad recurrente, vinculada a condiciones económicas y a dinámicas locales que favorecieron su expansión.

La participación comunitaria incluyó tareas logísticas como vigilancia de movimientos de autoridades y almacenamiento de combustible.

 

Las redes de apoyo social facilitaron la operación de grupos dedicados al huachicol. En algunos casos, pobladores alertaban sobre operativos mediante sistemas informales de vigilancia conocidos como halconeo

También se documentaron bloqueos carreteros y movilizaciones tras detenciones o enfrentamientos.

La estructura encabezada por El Bukanas operó en un entorno donde la actividad ilícita se vinculó con prácticas sociales, económicas y culturales, lo que incidió en la permanencia de estas redes.

El crecimiento del huachicól está relacionado con factores de pobreza

El extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) estimaba que hasta 8 de cada 10 habitantes en estas demarcaciones se encuentran en situación de pobreza, lo que ha incidido en la incorporación de sectores de la población a economías informales y actividades vinculadas al huachicol.

El crecimiento de esta actividad también se relacionó con factores económicos. Entre 2013 y 2018, el precio oficial de la gasolina pasó de alrededor de 11 a 18 pesos por litro, mientras que el combustible robado se comercializaba a precios considerablemente menores. 

En 2017, por ejemplo, se vendía entre 7 y 11 pesos, frente a los más de 16 pesos del mercado legal. Este diferencial impulsó la demanda y consolidó un mercado paralelo que generó pérdidas estimadas en 30 mil millones de pesos anuales para Petróleos Mexicanos.

 

En términos territoriales, la expansión del huachicol en Puebla fue sostenida durante las últimas décadas. 

En el año 2000 se identificaban 9 municipios con presencia de esta actividad; para 2010 la cifra aumentó a 12, y en 2017 alcanzó 67 municipios

Aunque en años recientes se han reportado reducciones en tomas clandestinas en algunos periodos, Puebla se mantiene entre las entidades con mayor incidencia, con focos persistentes en el Triángulo Rojo y zonas colindantes.

Además, la circulación de narrativas locales, como corridos y expresiones religiosas asociadas al huachicol, formó parte de este fenómeno. Estas manifestaciones reflejan la manera en que la actividad se integró a la vida comunitaria en algunas zonas.

La operación de grupos como el encabezado por El Bukanas se desarrolló en este entramado social, donde la combinación de factores económicos, territoriales y comunitarios influyó en la expansión del robo de hidrocarburos en la región.