Aunque Tlaxcala cuenta con una Ley de Voluntad Anticipada desde 2016, el número de solicitudes registradas en la entidad continúa siendo prácticamente nulo debido al desconocimiento sobre este derecho y la poca difusión del llamado “testamento vital”. La legislación fue aprobada por el Congreso local el 20 de diciembre de 2016 y entró en vigor oficialmente el 1 de enero de 2017, convirtiendo a Tlaxcala en una de las entidades que regulan la decisión anticipada de pacientes con enfermedades terminales o irreversibles. Actualmente, solo 15 estados del país cuentan con un marco legal específico en materia de voluntad anticipada. La Ciudad de México fue la primera entidad en aprobarla en 2008 y posteriormente se sumaron estados como Coahuila, Aguascalientes, San Luis Potosí, Michoacán, Hidalgo, Guanajuato, Guerrero, Nayarit, Estado de México, Colima, Oaxaca, Yucatán, Puebla y Tlaxcala.
La figura de la voluntad anticipada permite que una persona, en pleno uso de sus facultades, pueda rechazar tratamientos médicos que prolonguen artificialmente la vida en casos terminales, priorizando los cuidados paliativos y una muerte digna. La normativa está relacionada con la ortotanasia, es decir, el acompañamiento médico hasta la muerte natural del paciente, evitando procedimientos invasivos o desproporcionados. La ley no contempla la eutanasia, práctica que continúa prohibida en México. Te puede interesar: Iglesia rechaza Ley Trasciende y legalización de eutanasia en México En Tlaxcala, uno de los principales retos ha sido la falta de información pública sobre el procedimiento y sus alcances legales. A diferencia de entidades con mayor tiempo de implementación, donde el trámite se ha vuelto más recurrente, en el estado la utilización del documento sigue siendo limitada. A nivel nacional, cifras disponibles hasta 2025 reportan más de 37 mil solicitudes de voluntad anticipada, principalmente en la Ciudad de México y el Estado de México, entidades donde existe una mayor difusión y antigüedad del marco legal.
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