El titular de la Secretaría de Educación Pública del Estado de Tlaxcala (SEPE-USET), Homero Meneses Hernández, defendió el esquema de asignación de plazas para el Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAE) al afirmar que "no está mal" que una plaza sea heredada cuando se obtiene conforme a los derechos laborales vigentes. Sus declaraciones se dieron tras los señalamientos contra la directora del Coracyt, Angélica Domínguez Hernández, por mantener una plaza activa en la USET mientras ocupa un cargo en el Gobierno del Estado.
Al referirse al caso, Meneses Hernández sostuvo que no existe información concluyente que acredite alguna irregularidad y aseguró que cualquier señalamiento deberá sustentarse con pruebas. No obstante, reconoció que Angélica Domínguez no es la única servidora pública que conserva una plaza dentro del sistema educativo, pues afirmó que también existen funcionarios, alcaldes, diputados, periodistas e hijos de maestros que cuentan con plazas docentes o administrativas obtenidas conforme a la normatividad. Te puede interesar: Gobierno de Tlaxcala presume combate a la trata, pero incumple 89% de su propio programa Incluso mencionó como ejemplo al director general del Conalep Tlaxcala, Blas Marvin, quien conserva una plaza como coordinador académico, además de referirse al caso de Germán Tárez, aunque evitó revelar más nombres y anunció que la información de las más de 34 mil plazas será publicada para que cualquier ciudadano pueda revisar quiénes las ocupan y cómo fueron asignadas. Respecto al mecanismo de asignación, explicó que las plazas docentes se obtienen mediante concursos públicos, mientras que las correspondientes al Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAE) continúan rigiéndose por los derechos laborales vigentes, que permiten propuestas de familiares directos o, en algunos casos, de organizaciones sindicales. Finalmente, el funcionario sostuvo que "no está mal" que una plaza sea heredada cuando el procedimiento se ajusta al marco legal.
|