La Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE-USET) reconoció que desconoce el número real de academias militarizadas que operan en Tlaxcala, al admitir que, además de las tres instituciones registradas, existen "algunas otras" fuera de su padrón, en medio del caso de Dafne Zapata, adolescente de 13 años fallecida el 16 de julio durante un campamento de la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Tamaulipas. Durante la conferencia encabezada por el vocero del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, el director de Educación Básica, Sergio Reséndiz Flores, informó que la dependencia tiene registradas tres academias, aunque reconoció que hay más planteles de este tipo sin precisar cuántos son, dónde operan o si cuentan con supervisión oficial.
La declaración se dio luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que la Academia Doenitz es una institución privada sin vínculo con la Secretaría de la Defensa Nacional, y de que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, instruyó a los estados retirar el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) a las escuelas militarizadas de nivel básico y medio superior. Sin embargo, Reséndiz Flores afirmó que la SEPE-USET aún no ha recibido una notificación oficial y señaló que esperará instrucciones de la Federación. Agregó que las academias con las que mantiene contacto cuentan con RVOE vigente. Te puede interesar: Caso Dafne impulsa ley para frenar novatadas y castigos contra menores Respecto a las supervisiones, explicó que el RVOE se refrenda anualmente y que las revisiones se limitan a verificar infraestructura, condiciones de operación y planes de estudio. No detalló si las inspecciones incluyen la revisión de métodos disciplinarios, castigos físicos, novatadas o posibles abusos, pese al contexto que originó la instrucción federal. Al ser cuestionado sobre denuncias relacionadas con novatadas en Tlaxcala, aseguró que la dependencia no tiene registro de casos y señaló que la prevención corresponde a la Unidad de Equidad de Género y Cultura para la Paz, sin precisar protocolos especializados de vigilancia o atención para este tipo de instituciones.
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