Miércoles 14 Octubre 2026

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura parcial temporal de una fundidora de metales y de una unidad de inspección de emisiones vehiculares en San Pablo del Monte, luego de detectar diversas irregularidades durante inspecciones derivadas de denuncias ciudadanas.

En el primer caso, la autoridad ambiental intervino una fundidora ubicada en la colonia San Nicolás, señalada por vecinos debido a la emisión de humo, gases, malos olores, polvo metálico, ruido excesivo y presuntas anomalías en el manejo de residuos.

Durante la inspección, la Profepa constató que el establecimiento operaba un horno para fundición de chatarra sin contar con elementos indispensables para controlar y monitorear sus emisiones contaminantes, además de carecer de la documentación requerida para su funcionamiento.

La Profepa impuso clausuras parciales temporales a una fundidora y una unidad de verificación vehicular tras detectar irregularidades ambientales en San Pablo del Monte.

Entre las irregularidades detectadas destacan la falta de licencia de funcionamiento, sistemas de captación de emisiones, bitácoras de operación y mantenimiento, así como estudios para medir contaminantes atmosféricos.

Ante esta situación, la dependencia ordenó la clausura parcial temporal del inmueble y exigió la instalación de equipos de control de emisiones, la adecuación de infraestructura para realizar muestreos y la obtención de las autorizaciones correspondientes.

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La acción forma parte de los operativos de vigilancia que se realizan en la región, donde operan diversos talleres de fundición, con el objetivo de reducir riesgos de contaminación en la cuenca del río Alto Atoyac.

En una segunda intervención, la Profepa inspeccionó una unidad de verificación de emisiones vehiculares también ubicada en San Pablo del Monte, tras recibir denuncias por presuntas irregularidades en la prestación de sus servicios.

Los inspectores comprobaron que el establecimiento realizaba pruebas de emisiones a vehículos automotores sin contar con la acreditación oficial ni la aprobación de la Profepa requeridas para operar conforme a las normas ambientales vigentes.

Por ello, la autoridad también aplicó la clausura parcial temporal del negocio y le requirió presentar la documentación correspondiente para poder reanudar actividades.

La Profepa informó que iniciará los procedimientos administrativos en ambos casos y mantendrá los operativos de inspección en Tlaxcala para vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental y prevenir la contaminación atmosférica.