Oficinas simulan proteger a periodistas y personas defensoras de DDHH

En julio de 2017, se creó la Comisión de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas de Puebla.

 

Con una Comisión sin presupuesto, una Dirección conformada por solo dos personas sin experiencia para el cargo, y una Unidad de investigación que no investiga por falta de personal, es como en Puebla protegen y defienden a periodistas y personas defensoras de derechos humanos, mientras las cifras de ataques aumentan y el principal agresor sigue siendo el Estado. 

 

Por Mely Arellano

 

En junio del 2018, Radio Xalli sufrió un ataque a sus instalaciones cuando un par de sujetos a bordo de una motocicleta dispararon contra la fachada de esta radio comunitaria, ubicada en San Miguel Xaltepec, en el municipio de Palmar de Bravo, el corazón del llamado “Triángulo Rojo”, una región integrada por seis municipios que se hizo famosa por el huachicol, como se le conoce al robo de hidrocarburo mediante la “ordeña” de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), a 70 kilómetros de la capital del estado de Puebla. 

Hilario Cruz, fundador de Radio Xalli, sostiene que la agresión fue una amenaza porque se atrevió a tomarle una foto a los “halcones” del huachicol que rondaban la zona: “Yo siempre les he dicho ‘por favor, se van a otro lado, aquí no’. Y no me hacían caso, y se me ocurre a mí, una estupidez también, tomarles una foto y para colmo de males se ve el flashazo, y se van. Y yo dije: ‘van a regresar’”.

Así fue. Ese mismo día, después de las 10 de la noche escuchó los balazos hacia la estación, instalada en una casa al lado de la suya. “Cuando salí ya no había nadie, obviamente. Sí me preocupé. Y dije: ¿a quién le hablo?”. A sugerencia de algunas periodistas a las que consultó, contactó con la organización Artículo 19 y a partir de ahí ingresó al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Poco tiempo después el Mecanismo de Protección Federal colocó unas rejas alrededor de la propiedad, pero considera que “no son seguras, son muy vulnerables”. En efecto, a simple vista es notable que sería fácil trepar por ellas para entrar a la propiedad, o tumbarlas con un impacto potente, como el de un auto. 

De hecho hasta noviembre del 2021, refiere Hilario, “la gente del Mecanismo no era muy confiable ni puntual, tú les hablabas y nunca te contestaban, te veían respondiendo a los 15 días, y cuando había una persona responsable duraba un mes, dos meses y ya la cambiaban”.

Afirma que esa situación cambió desde diciembre del 2021, con la asignación de nuevo personal “que ha estado muy puntual, porque ahorita le llamo y me contesta, o si no me contesta, al minuto ya me contestó. O si le mando un mensaje, inmediatamente me lo contesta (...), pero a nadie le importaba antes”.

También tiene botón de pánico, que es un chip geolocalizado, asociado a un número de teléfono, que emite una señal de alerta al Mecanismo de Protección Federal para advertir de algún peligro. Sin embargo, se ha comprobado que no siempre funciona, y en eso coincide Hilario: “no sirve esa chingadera, no sirve, márcales y verás cuánto se tardan en contestar, tardan hasta una hora, ya para qué. Ahorita ya contestan, se ve que les llamaron la atención”. 



Botón de asistencia de Hilario Cruz, integrante de Radio Xalli, en Palmar de Bravo, Puebla. Crédito: Cortesía de Hilario Cruz.

A pesar de que cuando Radio Xalli sufrió la agresión ya existía la Comisión de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas de Puebla, ni entonces ni ahora ha habido algún tipo de contacto de dicho organismo y esta radio comunitaria. “Nunca se han acercado a nosotros, ni siquiera para saber cómo estamos, si nos está dando atención el mecanismo federal, o que quieran documentar lo nuestro para dar seguimiento”, señala   Hilario. Por eso, agrega, “al mecanismo local no le confío. (...) No hay una voluntad realmente de la gente que está en el gobierno del estado para hacer las cosas”. 

Tres años antes de la agresión que sufrió en 2018, Radio Xalli ya había recibido una amenaza. Ocurrió después de la transmisión de un programa donde mencionaron los nombres de personas supuestamente involucradas con el huachicol. Esa vez unos sujetos llegaron hasta la radio, se asomaron por la ventana y uno de ellos advirtió: “o callas a esos hijos de la chingada o mando por ellos”, recuerda Hilario.  

En los 12 años de existencia de Radio Xalli, Hilario ha procurado dar espacio a todas las voces, denuncias e inquietudes de la comunidad, de modo que se aborden problemas de salud, gobierno, derechos humanos, música y arte. Su compromiso social no le ha impedido tener claro que no vale la pena arriesgarse o arriesgar a otras personas.

Radio Xalli, además de ser la primera radio comunitaria de Puebla, es un proyecto que aloja un taller de serigrafía y una biblioteca pública, en uno de los municipios más peligrosos del estado, Palmar de Bravo, con apenas 50 mil 226 habitantes.