Miércoles 28 Enero 2026

El Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) de Puebla registra un avance determinante con la firma de cartas de intención por parte del 80 por ciento de las empresas interesadas en integrarse a este proyecto.

Durante la presentación de los avances, se enfatizó que la Capital de la Tecnología y Sostenibilidad, ubicada en San José Chiapa, tiene como prioridad el impulso a la prosperidad compartida y el desarrollo industrial bajo un esquema que prohíbe estrictamente la especulación con la tierra.

El proyecto, respaldado por el Gobierno Federal, contempla la detonación de 400 hectáreas estratégicas que albergarán sectores de vanguardia como la electromovilidad, la agroindustria, y la industria farmacéutica.

Entre las inversiones ya confirmadas destacan una planta de producción de autos eléctricos, un centro agroindustrial, una fábrica de estructuras metálicas y una unidad de diseño de insumos alimentarios. Además, la zona albergará el Parque de Economía Circular, concebido como un Centro de Transformación de Residuos para su reutilización, alejándose del concepto tradicional de rellenos sanitarios.

La posición estratégica de Puebla es uno de los pilares de este polo de desarrollo, al fungir como conexión entre la Ciudad de México y la puerta de entrada al sur-sureste del país.

Esta conectividad convierte a la región en un punto altamente competitivo para el primer parque científico y tecnológico de la entidad, el cual busca atraer no solo capital extranjero, sino también a inversionistas poblanos, nacionales y migrantes que deseen participar en el crecimiento productivo del estado.

En el ámbito de la innovación, se han consolidado esfuerzos entre la industria y la academia para fortalecer el capital humano. Puebla participa actualmente en 15 proyectos tecnológicos nacionales, entre los que sobresalen el diseño del primer auto eléctrico mexicano "Olinia", la Casa de Diseño de Semiconductores “Kutsari” y la llegada de la Universidad Rosario Castellanos.

Estas acciones se complementan con una oferta educativa de 60 cursos especializados en nanotecnología e inteligencia artificial, asegurando que el desarrollo económico vaya de la mano con la vanguardia científica.