Miércoles 28 Enero 2026

La Secretaría de Salud de Puebla decretó el uso de cubrebocas en todas las escuelas del estado, derivado del incremento de casos de sarampión y del aumento de enfermedades respiratorias registrado en las últimas semanas, como una medida de prevención.

Dicha disposición forma parte de un protocolo sanitario dirigido a los planteles educativos para la vigilancia epidemiológica de enfermedades prevenibles por vacunación, con énfasis en la contención del virus.

Según los lineamientos, las acciones se concentran en la capacitación del personal, la sensibilización de la comunidad escolar, la identificación temprana de síntomas, la notificación inmediata a las autoridades sanitarias y la vigilancia activa para evitar la propagación del virus.

También se solicitó mantener de forma permanente el lavado frecuente de manos durante al menos 20 segundos, el uso de gel antibacterial, la ventilación de aulas, la aplicación del estornudo de etiqueta (en el hueco del codo), así como el uso de cubrebocas en espacios cerrados.

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¿Qué se tiene que hacer ante un caso sospechoso?

Ante un caso sospechoso o confirmado, los directivos deberán aplicar de forma inmediata el aislamiento de la persona con síntomas, como fiebre, tos, conjuntivitis u ojos rojos y erupción cutánea en forma de manchas. El alumno o trabajador deberá ser retirado del centro escolar y no podrá reincorporarse hasta contar con autorización médica.

Asimismo, es obligatoria la notificación inmediata a la unidad de salud más cercana y a la Jurisdicción Sanitaria correspondiente, lo que activa la investigación epidemiológica oficial y el seguimiento a la cadena de contagios.

El protocolo también establece la verificación de los esquemas de vacunación de todos los contactos identificados y una vigilancia activa durante al menos 21 días, periodo de incubación del virus, contados a partir del último caso reportado.

Para la atención inmediata, el estudiante o trabajador deberá ser aislado en un área separada, preferentemente con cubrebocas, mientras se contacta a un familiar para su traslado a una unidad de salud.

Los directivos deberán colaborar con la autoridad sanitaria proporcionando listados de contactos, datos de localización y facilitando la revisión de cartillas de salud, así como la aplicación de vacunas cuando sea necesario.

Entre las medidas preventivas permanentes se establece como eje principal la vacunación, además del lavado frecuente de manos durante al menos 20 segundos, el uso de gel antibacterial, el uso de cubrebocas en espacios cerrados o de alta concentración, la ventilación de aulas y la aplicación del estornudo de etiqueta.