Derivado de un Operativo Interestatal Puebla-Tlaxcala, fuerzas federales y estatales lograron el aseguramiento de más de 90 troncos de madera de procedencia ilícita, así como equipo especializado para el derribo de árboles. El decomiso fue resultado de una estrategia de vigilancia reforzada en zonas rurales y montañosas donde la actividad de los "talamontes" ha impactado el patrimonio natural. En la movilización participaron de forma coordinada:
Tras intensos patrullajes en las brechas limítrofes, las autoridades detectaron el cargamento de madera y una motosierra utilizada para la tala clandestina. El material fue incautado de inmediato para frenar el tráfico de recursos forestales en la región. Te puede interesar: Delitos ambientales en Puebla aumentan 31 por ciento en 2025 El Gobierno de Puebla, bajo la gestión de Alejandro Armenta, reafirmó que estos operativos conjuntos continuarán de manera permanente. El objetivo es desarticular las redes dedicadas a los delitos ambientales que amenazan los pulmones naturales de ambas entidades y garantizar la protección de la biodiversidad en las zonas altas. |