Veinte niñas y niños poblanos con pérdida auditiva grave o total escucharon por primera vez gracias a implantes de oído medio entregados por el Sistema Estatal DIF, en una intervención que implicó cirugía, seguimiento médico especializado y una inversión pública cercana a los 8 millones de pesos. El apoyo, dirigido a menores de entre 5 y 14 años, busca algo más que un procedimiento clínico: abrir la puerta al lenguaje, al aprendizaje y a la integración social. Durante la entrega, la presidenta del Patronato del organismo, Ceci Arellano, aseguró que cada implante representa un cambio de vida para las familias, al permitir que las y los niños comiencen a reconocer voces, música y sonidos cotidianos que antes les eran ajenos. De acuerdo con el director general del SEDIF, Juan Carlos Valdez Zayas, los dispositivos dejan de ser simples aparatos médicos para convertirse en herramientas de inclusión y desarrollo. Explicó que, previo a la activación, cada paciente pasó por un proceso quirúrgico y de valoración, coordinado con IMSS-Bienestar y el Hospital de la Niñez Poblana, donde un equipo especializado realizó las intervenciones. Madres y padres describieron el momento como un antes y un después. Josefina Morales, madre de uno de los beneficiarios, relató que su hijo Gonzalo nunca había podido escuchar su voz y que ahora podrá comunicarse con mayor facilidad, asistir a la escuela y desenvolverse con mayor autonomía. Te puede interesar: Ayuntamiento de Puebla vincula a 60 poblanos con empleo formal en el Centro Durante la actual administración, el SEDIF ha entregado mil 260 aparatos auditivos, con una inversión superior a 17 millones de pesos, como parte de una estrategia que prioriza la atención a la niñez y la salud pública, enfocada en reducir barreras para quienes viven con discapacidad auditiva. |