Desde San Quintín, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un paquete de acciones para atender rezagos históricos de los jornaleros agrícolas: oficinas federales permanentes, hospital del IMSS, vivienda y servicios básicos. El compromiso fue directo: instalar un Centro Integrador del gobierno y regresar en seis meses para revisar avances. La promesa central es que la justicia social llegue primero a quienes sostienen el campo. El plan contempla una base operativa que concentrará trámites de bienestar y atención ciudadana, además de un Centro de Justicia Laboral para resolver conflictos y formalizar contratos. También se creará un certificado obligatorio para agroexportadores, con el que deberán acreditar seguridad social para sus trabajadores. La meta es cerrar la brecha entre empleo temporal y derechos laborales permanentes. En salud, se intervendrán los 20 centros médicos del municipio y se construirá un Hospital General de Zona con 80 camas, quirófanos y servicios de hemodiálisis y quimioterapia. A la par, se ampliarán becas educativas, materiales en lenguas indígenas y transporte escolar. En infraestructura, la CFE electrificará viviendas, la SICT repavimentará la carretera Transpeninsular y Conagua ejecutará obras para garantizar agua potable. Te puede interesar: Sheinbaum anuncia inversión de 11 mil mdp en equipo médico de alta tecnología El componente habitacional incluye más de 12 mil apoyos para mejoramiento, miles de sustituciones de vivienda y un esquema de renta accesible para trabajadores agrícolas. Tras un censo de 30 mil familias, el gobierno asegura que el plan responde a necesidades reales: empleo formal, servicios públicos y presencia institucional. El reto, ahora, será convertir los anuncios en resultados medibles en una región marcada por la precariedad histórica. |