Lunes 09 Febrero 2026

Los cuerpos de cuatro empleados de la minera canadiense Vizsla Silver Corp fueron identificados en una fosa clandestina localizada en la zona serrana del municipio de Concordia, Sinaloa.

Las víctimas corresponden a Ignacio Aurelio Salazar Flores, originario de Zacatecas; José Ángel Hernández Vélez, de 37 años, también de Zacatecas; y José Manuel Castañeda Hernández, de 43 años, originario de Guerrero. Los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) de Mazatlán para continuar con las diligencias periciales.

De manera adicional, familiares y amigos confirmaron la localización sin vida de Jesús Antonio de la O Valdez, también minero desaparecido, dentro de la misma fosa clandestina en la zona de Concordia.

El hallazgo se relaciona con el secuestro de un grupo de 10 empleados de la empresa canadiense, ocurrido días atrás en la región, lo que derivó en un amplio operativo de búsqueda por parte de fuerzas federales y estatales.

Te puede interesar: FGR halla cuerpos vinculados a desaparición de trabajadores mineros en Sinaloa

En conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el Gobierno mantiene contacto con las familias y con la compañía minera, además de confirmar que ya existen personas detenidas vinculadas al caso.

Por su parte, la minera Vizsla Silver Corp, así como representantes del sector minero, lamentaron el deceso de los trabajadores y exigieron el fortalecimiento de las investigaciones, así como garantías de seguridad para los empleados del sector.

En contraparte, el colectivo Madres Buscadoras de Sonora sostuvo que el número de víctimas podría ser mayor a 20 y denunció que el sitio hallado podría tratarse de un “cementerio clandestino” con más restos humanos. La agrupación pidió acceso al lugar para continuar con sus labores de búsqueda.

En un comunicado, el colectivo expresó: “Lamentamos enormemente lo que ha pasado con los mineros desaparecidos en Concordia y que lamentablemente se localizaron sin vida en El Verde, municipio de Concordia, y nos unimos a la pena que embarga la familia de cada uno de ellos”.