En Puebla, el apellido Glockner no se puede pensar sin un toque de rebeldía, un cachito de locura y una cargada ideológica de izquierda, y Fritz Glockner no es la excepción. En un ambiente alejado de los protocolos y discursos políticos, Fritz, en su primer día como secretario de Arte y Cultura de Puebla, se muestra tal como es: un hombre osco y apasionado al que no le importan los formalismos. Tan es así que en plena entrevista se hinca y le pide perdón a su esposa. Son las 10 de la mañana, nos pide apurarnos. Tiene hambre. Tuvo una junta a primera hora y no le dio tiempo desayunar. La tradición desde ahora es caminar a la esquina de su oficina para echarse unos tacos de canasta de la 5 Poniente y nosotros somos el único impedimento para llegar a ellos.
Nos concede una entrevista rápida, de 30 minutos, es la primera que da oficialmente a unas horas de asumir oficialmente el cargo. Por ratos se desespera y pareciera que quiere salir corriendo. Le cuesta trabajo estar quieto, mueve las manos, las piernas, cambia de posición a cada rato. A diferencia que la mayoría de funcionarios públicos, a Fritz le molesta hacer política y que le pregunten sobre ello. No quiere hablar del pasado, no quiere grillas y no quiere dar más información de la necesaria, primero, porque acaba de llegar y, segundo, porque lo único que le interesa es trabajar y dar resultados. Su nombre y su apellido están de por medio. Voy al grano, entiendo que tengo poco tiempo. Más detalles: Fritz Glockner será el nuevo secretario de Cultura en Puebla ¿Las y los poblanos tenemos la cultura que nos merecemos?“Por supuesto que sí, porque somos grandes. No estoy de acuerdo con esta lógica de que ‘Ay, la cultura poblana’… Perdón, sigue existiendo el chile en nogada como cultura gastronómica, perdón sigue existiendo la danza de los voladores.
Pero, ¿en políticas culturales nos ha ido mal últimamente, no?, insiste la reportera. “No, yo creo que no nos ha ido mal. O sea, no juguemos a flagelarnos. “A ver, hemos tenido gobernadores que han hecho un trabajo donde ciertos sectores pudimos o no estar de acuerdo. Pero, no es que nos merezcamos lo que tenemos, es que creo que la Puebla de 1961 sigue latiendo. “No olvidemos que la hoy Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en junio-julio de 1961 escenificó el segundo movimiento de reforma universitaria de América Latina.
¿Cuál es el sello que buscas dejar en la política cultural de Puebla?“No, ninguno. Trabajar. ¿Cómo un sello? Ni que fuera qué. “Mi causa es soy secretario de Cultura del gobierno del estado de Puebla. Por lo tanto, urge ir a atender los 216 municipios de este estado. ¿Y por qué dije 216? Porque no incluí la capital, que como sabemos, siempre ha estado muy atendida, donde tenemos la mayor concentración de oferta educativa, donde tenemos a todos los hermosos colectivos independientes… y ¿qué pasó con los 216 municipios restantes? Para ser secretario de Cultura del estado tengo que atender y mi prioridad o mi causa son los municipios. Y así, brevemente, nos da unas pinceladas de lo que le gustaría hacer durante su gestión al frente de la Secretaría de Arte y Cultura de Puebla. “Hay espacios como el teatro… que existen muchos grupos independientes, pero dispersos. Tal vez pensar, yo sé que es un sueño guajiro, en una compañía estatal de teatro. “Me entero de que, por ejemplo, la tradición de las máscaras se está perdiendo en nuestro estado… Volver y valorar que los voladores son de Cuetzalan, no de Papantla, como se popularizó a partir del sexenio de Luis Echeverría Álvarez.
“Entonces, hay que indagar mucho... hay que tomar en cuenta ese tipo de elementos que tenemos dispersos, divagando, hay que saber convocar a los fantasmas para que generemos un divino coro, no de sustos, de revoluciones culturales”. ¿Cómo dejar que las políticas culturales se generen a contentillo del secretario en turno y empecemos a implementar políticas públicas estratégicas que beneficien a toda la sociedad?
“Más allá de lo que un secretario de Cultura o un director o un rector tenga como ocurrencias, la cultura es la apuesta por la pasión de la condición humana. Evidentemente hemos avanzado, estamos en el 2026. “Entonces, las políticas culturales no tienen por qué regir la pasión de la cultura, por favor… Como autoridad tienes cierto, evidentemente, presupuesto de los ciudadanos que debes de ejercer a con transparencia, con claridad y pretendiendo atender una serie de necesidades, demandas, pero aguas, la Secretaría de Cultura no es el DIF de la cultura. No estamos para atender a los grupos vulnerables”. ¿Qué va a pasar con los museos de Puebla?“Bueno, desde la Secretaría de Cultura recibirán todo el apoyo. Te recuerdo que yo soy la cabeza de sector. Es una OPD que tiene su propia independencia, tiene su dirección, tiene sus normas, para bien o para mal. “El entonces gobernador Rafael Moreno Valle le puso en la madre, bajó la cultura a subsecretaría de Turismo, jodió la creación maravillosa de un Pedro Ángel Palou Pérez, fundador de la Casa de la Cultura y de toda la iniciativa cultural, y creó este Órgano Público Desconcentrado que es OPD Museos Puebla y que al retomarse la creación nuevamente de Secretaría de Cultura no hubo anulación de este órgano desconcentrado.
¿Cuáles son tus innegociables ahora como funcionario público? “Nunca perder la coherencia. Tan, tan. Si algo creo que me define es que nunca he sido los puestos. Soy Fritz Glockner con todo lo que esto trae por delante… La coherencia es lo único que nos permite mirarnos al espejo o colocar la cabeza en la almohada para que el subconsciente no sea una traición a la hora de soñar. ¿Qué pasó con tu esposa, Cecilia Márquez? ¿Por qué llega dos meses a Museos Puebla, se va y de repente llegas tú?
Es un tema que, visiblemente le cala, Fritz se pone nervioso por primera vez en la entrevista. Repite una y otra vez que se trata de simples “enroques”. “De pronto hay enroques que duelen y aquí era tomar como familia decisiones. Sé que mi adorada Cecilia creo que conocen lo que hizo, saben el potencial enorme que trae como individuo, como profesional, como sentimiento, como locura, como pasión… “Entonces, sí, es evidente, por favor, no sean ingenuos. Por desgracia se dieron este tipo de huellas de dolor. Pero la vida también es eso, huellas de dolor. Y por desgracia aquí se generó en mi familia Cecilia, Frida y yo una huella de dolor que hubo que tomar decisiones y enroques”.
Más detalles: Cecilia Márquez deja Museos Puebla a casi dos meses de asumir el cargo Sin duda esta no fue una entrevista como cualquier otra, tampoco Fritz será un secretario de Arte y Cultura como cualquiera, su carácter y su bagaje no se lo permitirían nunca. A sus 65 años de edad, es el tercer Glockner en encabezar la secretaria de Cultura, a diferencia de su tío, Julio, y su hermano, Enrique, que solo estuvieron un año, a Fritz le quedan 5 años para lograr su objetivo: fortalecer culturalmente hablando a los 216 municipios del estado. Tiene una relación de amistad no sólo con el gobernador Alejandro Armenta, sino también con la presidenta Claudia Sheimbaum. Si lo dejan trabajar, podría trascender como el secretario que descentralizó de la capital las expresiones culturales, alejado de grillas, de negocios turbios y de reflectores. |