Durante décadas, el Centro Histórico de Puebla ha sido el territorio natural de los Reyes Magos. La llamada calle de las jugueterías en la 16 Poniente, la calle de las bicicletas en la 7 Norte, el Corredor 5 de Mayo y diversos puntos del primer cuadro han concentrado, año con año, la compra de juguetes y regalos previos al 6 de enero. Sin embargo, comerciantes coinciden en que la tradición ya no se vive como antes. Aunque cada enero se registra un repunte en ventas, locatarios del centro señalan que el flujo de clientes ha disminuido de forma sostenida.
Relata un comerciante de bicicletas de la 7 Norte, quien asegura que el Día de Reyes dejó de ser una jornada maratónica como lo fue durante años.
En la 16 Poniente, donde se concentran jugueterías tradicionales, el diagnóstico es similar. Un comerciante del ramo explica que, aunque hay ventas, el perfil del consumidor cambió:
A esta transformación se suma la competencia directa de plataformas digitales como Mercado Libre, Amazon, Temu y Shein, que han ampliado su oferta de juguetes, regalos y productos infantiles, muchas veces con envíos rápidos y precios difíciles de igualar para el comercio tradicional.
Los vendedores establecidos reconocen que el comercio digital cambió los hábitos de consumo: hoy muchas familias planean con anticipación, comparan precios desde casa y evitan traslados, filas o aglomeraciones, reduciendo la visita al Centro Histórico a compras de último momento. Otro factor que incide es la percepción de inseguridad en el primer cuadro de la ciudad. Algunos consumidores optan por realizar sus compras en centros comerciales, donde encuentran estacionamiento, vigilancia privada y espacios cerrados, aun cuando los precios sean más elevados.
Pese a ello, el corazón de la ciudad mantiene su simbolismo. Para muchos poblanos, recorrer la 16 Poniente, la 7 Norte o el Corredor 5 de Mayo sigue siendo parte de la experiencia de Reyes Magos, aunque hoy esa tradición convive con nuevas formas de consumo y un entorno comercial cada vez más competido. |