Lunes 12 Enero 2026

El operativo que la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León ordenó para detener al director general de Vanguardia, Armando Castilla Galindo, habría implicado la movilización de al menos 36 agentes policiales y una docena de vehículos de dicha institución y la Guardia Nacional.

El medio nacional informó que uno de los agentes que detuvo a su directivo le compartió al propio Castilla Galindo más detalles del operativo en los momentos posteriores a su arresto, ocurrido el viernes 9 de enero en la Terminal “A”, una de las tres estaciones con las que cuenta el Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo, mejor conocido como “Aeropuerto de Monterrey”.

“Como no sabíamos por dónde iba a llegar, teníamos equipos en las tres terminales”, confió el agente policial integrante del equipo de cuatro policías -uno de ellos mujer- que interceptaron a Castilla antes de llegar al filtro de seguridad de la citada terminal, luego del cual se ingresa a la sala de última espera.

El director de Vanguardia se disponía a abordar un vuelo con destino a Guadalajara, Jalisco.

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El agente de la Fiscalía de Nuevo León comentó que, además de los equipos apostados en las inmediaciones de los filtros de seguridad, había otros equipos, dentro de la terminal, en las salas de última espera, “por si ya había pasado el filtro de seguridad”.

La idea era, de acuerdo con lo relatado por el agente, asegurarse de que el director general de Vanguardia fuera capturado ese mismo día a fin de ponerlo en prisión.

Si se consideran equipos similares, en las tres terminales del aeropuerto de Monterrey, tanto en los filtros de seguridad como en las salas de última espera, ello implicaría la participación de al menos 24 agentes desplegados dentro de la terminal aérea.

Adicionalmente, relató Armando Castilla, cuando fue conducido hasta la unidad en la cual lo trasladaron a las instalaciones de la Fiscalía de Nuevo León, pudo apreciar que afuera de la terminal “A” se encontraban cuatro unidades policiales: dos de la Guardia Nacional y otras dos de la Fiscalía de Nuevo León.

Si se considera que al menos hubiera una persona a bordo de cada unidad, y dado que el dispositivo se dispuso en cada una de las tres terminales, eso implicaría la participación de otros 12 elementos uniformados, lo cual implicaría que, en total, en el operativo habrían participado unos 36 agentes y se habría usado una docena de vehículos.

El despliegue de fuerza realizado podría hacer pensar que la Fiscalía de Nuevo León iba tras el cabecilla de una peligrosa organización criminal, de un terrorista internacional o de un individuo -o grupo de individuos- de los cuales se esperaría que opusieran resistencia o pudieran agredir a los uniformados.

Tras ser detenido el viernes en el Aeropuerto de Monterrey, el director general de vanguardia fue liberado la tarde del sábado luego de que el juez Luis Eduardo Hernandez Meza decidiera no vincularlo a proceso por un presunto delito de fraude.

El juzgador validó los datos de prueba presentados por la defensa, en específico el pasaporte de Castilla Galindo, que evidencia que se encontraba en el extranjero en la fecha en que supuestamente se realizó en Nuevo León un acuerdo para la venta de un inmueble.

Abogados y periodistas advirtieron que el caso muestra rasgos de persecución política y un uso excesivo del sistema de justicia para intimidar al directivo de esta casa editorial.