Jueves 15 Enero 2026

El gimnasio universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se ha convertido en un espacio donde se reflejan los cambios generacionales en la relación de las y los jóvenes con el ejercicio, la salud y el cuidado del cuerpo. Con una afluencia diaria de entre 400 y 500 personas, en su mayoría estudiantes, el lugar recibe principalmente a jóvenes de entre 17 y 25 años, aunque también acuden estudiantes de preparatoria y personal docente.

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De acuerdo con César Armenta Rosas, entrenador con 13 años de experiencia en este espacio, el perfil de quienes llegan hoy al gimnasio es distinto al de hace una década. 

Hoy en día ya los chicos, las redes sociales, internet, lo que sea, ya se informan”. 

A diferencia de generaciones anteriores, señala que ahora la mayoría de los usuarios llega con nociones básicas sobre entrenamiento, aunque no siempre con información correcta.

El rango de edad más frecuente, explica, corresponde a estudiantes universitarios, aunque no existe un límite estricto. 

La afluencia más grande es como de los 17 hasta los 24, 25 años, pero también tenemos algunos estudiantes que vienen de prepa que empiezan a los 15 años y algunos profesores que vienen a entrenar”, detalla.

Uno de los cambios más visibles es el aumento en la participación de mujeres. 

Últimamente ha aumentado la frecuencia de chicas. Antes era como que un deporte de varones. Ahora ya no”, afirma el entrenador, quien atribuye este cambio a una mayor apertura cultural y a la difusión de contenidos relacionados con el ejercicio y la salud.

César Armenta Rosas, entrenador en el gimnasio de la BUAP

Datos oficiales del Inegi vislumbran el fenómeno. De acuerdo con el Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF) 2024, 41.1% de la población de 18 años y más en zonas urbanas realiza actividad física en su tiempo libre, lo que representa un incremento de 1.3 puntos porcentuales respecto a 2023. El crecimiento es más marcado entre las mujeres, cuya participación aumentó 2.8 puntos, al pasar a 36.8%, mientras que en los hombres se ubicó en 46%. Además, el Inegi reporta que 64.2% de quienes practican ejercicio lo hacen con una intensidad suficiente para obtener beneficios a la salud, aunque la falta de tiempo sigue siendo el principal obstáculo para quienes abandonan la actividad física. 

En cuanto a las motivaciones, Armenta señala que la mayoría de los jóvenes no llega con la idea de competir, sino con objetivos relacionados con el bienestar. “La gran mayoría de ellos viene por una salud física, de agarrar y decir: ‘yo no quiero en una vejez tener una diabetes, una obesidad mórbida o algo así’”, explica. En segundo plano están quienes buscan bajar de peso o mejorar su apariencia física, mientras que los casos orientados a la competencia son minoría.

Las redes sociales juegan un papel central en esta nueva cultura del ejercicio, aunque no siempre de forma positiva. “Han influenciado el bien y han influenciado el mal”,

Si bien reconoce que plataformas como TikTok o Instagram han ayudado a visibilizar la importancia de entrenar, también señala que muchos jóvenes llegan con rutinas copiadas sin criterio profesional. “Hemos encontrado chicos que vienen con su rutina… ‘es que la vi en TikTok’”, relata.

El principal riesgo, explica, no siempre es la lesión inmediata, sino la frustración. “Lo haces y no te da resultado… eso es lo que te frustra y dices: ‘no, ya no voy a entrenar’”, señala, al referirse a las promesas de cambios rápidos que circulan en redes sociales.

Las y los jóvenes acuden más preocupados por su salud que por su apariencia física

Aun así, Armenta considera que esta generación muestra una mayor conciencia sobre la importancia del ejercicio. “Ya se redujo el número de los que vienen totalmente en cero. Esta generación ya viene con nociones”, afirma. Además, destaca que el gimnasio mantiene una afluencia constante durante todo el año, incluso más allá de los propósitos de Año Nuevo, debido a la rotación de estudiantes que se incorporan en distintos momentos.

A nivel internacional, las cifras muestran un escenario contrastante entre el crecimiento del interés por el ejercicio y la persistencia del sedentarismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que más de 80% de las y los adolescentes y 27% de la población adulta en el mundo no cumple con los niveles mínimos de actividad física recomendados. No obstante, reportes recientes del sector fitness señalan un aumento en el uso de gimnasios entre las nuevas generaciones: en Reino Unido, la membresía a gimnasios creció 6.1% durante 2024, impulsada principalmente por personas jóvenes, mientras que en Estados Unidos estudios de mercado indican que siete de cada diez integrantes de la generación Z asisten a gimnasios o estudios de entrenamiento, aunque con alta rotación y permanencias menores a un año. 

Siete de cada diez integrantes de la generación Z asisten a gimnasios

Más allá del aspecto físico, el entrenador subraya el impacto positivo del ejercicio en la salud mental. “El entrenar es muy positivo”, asegura, al explicar que muchos jóvenes utilizan el gimnasio como una forma de liberar estrés académico y mejorar su estado de ánimo.

Desde su experiencia, Armenta concluye que el reto ya no es convencer a las juventudes de hacer ejercicio, sino acompañarlas con información adecuada y orientación profesional para que conviertan el entrenamiento en un hábito sostenible y saludable a largo plazo.

El reto ya no es convencer a las juventudes de hacer ejercicio, sino acompañarlas con información adecuada

Dónde está y cómo opera el gimnasio de Ciudad Universitaria

El gimnasio universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla se localiza en la zona deportiva de Ciudad Universitaria, cerca del área de albercas y junto al espacio de gimnasia, dentro del complejo destinado a la práctica deportiva en el campus. Su ubicación facilita el acceso de la comunidad universitaria que acude de manera regular a esta zona.

 

De acuerdo con información recabada durante la entrevista, el gimnasio registra una afluencia diaria de entre 400 y 500 personas, principalmente estudiantes, aunque también asisten alumnos de nivel medio superior, personal docente y público en general. El espacio opera en un horario de 7:00 a 21:00 horas, con una cuota de acceso de 20 pesos por visita.

El gimnasio cuenta con equipamiento para fisicoconstructivismo, que incluye aparatos de peso integrado y peso libre. El acceso se realiza mediante boletos diarios, mecanismo que permite llevar un control aproximado de la asistencia sin un registro nominal de usuarios.

Infografía creada con IA