Lunes 19 Enero 2026

El rector de la Universidad Iberoamericana Puebla, Alejandro Eduardo Guevara, aseguró que la localización con vida del docente Leonardo Ariel Escobar Barrios fue posible gracias a una sólida red de apoyo, así como a la presión social y mediática que se generó durante su búsqueda.

No obstante, subrayó que el caso ocurre en un contexto alarmante, donde más de 130 mil personas continúan desaparecidas en México.

Tras la aparición del académico, la IBERO Puebla emitió un pronunciamiento público en el que reiteró su agradecimiento a la comunidad universitaria, a la sociedad civil y a las instancias que colaboraron para dar con su paradero, destacando que la movilización colectiva sigue siendo un factor determinante en los procesos de búsqueda.

La institución enfatizó que la localización con vida no equivale a justicia, sino que representa apenas el primer paso para el esclarecimiento de los hechos, el deslinde de responsabilidades y la reparación integral a la víctima. En ese sentido, el rector hizo un llamado a que el caso de Leonardo Escobar sea investigado a fondo y con apego a los derechos humanos.

En el pronunciamiento, la IBERO Puebla advirtió que persisten inconsistencias desde el inicio de la desaparición del docente que no han sido aclaradas por las autoridades municipales de Apodaca ni por la Guardia Nacional, instancias que —señaló— no han colaborado en el esclarecimiento de los hechos ni en la explicación de la detención denunciada por el académico.

Asimismo, la universidad manifestó su rechazo a la filtración de información y materiales audiovisuales a medios de comunicación que, antes de que el caso llegue a las instancias legales correspondientes, han contribuido a la estigmatización, criminalización y revictimización del docente.

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La casa de estudios hizo un llamado a las autoridades para actuar como garantes de los derechos humanos frente al abuso de poder, evitando prácticas discriminatorias y narrativas que vulneren la dignidad de las víctimas. También refrendó que toda persona tiene derecho a ser buscada, sin distinción alguna por nacionalidad, origen étnico, condición económica, religión, sexo, orientación sexual o cualquier otra condición social.

Finalmente, la IBERO Puebla insistió en que sea la evidencia acreditable y el testimonio de la víctima lo que permita esclarecer lo ocurrido, y no los rumores ni las versiones oficiales que, en casos de posibles violaciones a derechos humanos, profundizan el daño y la impunidad.