Si te salió el Niño Dios en la Rosca de Reyes, es muy probable que este 2 de febrero, Día de la Candelaria, te toque cumplir con la tradición y poner los tamales. Este platillo es uno de los más representativos de la gastronomía mexicana y tiene raíces profundas en la época prehispánica. Con el paso del tiempo, su preparación ha evolucionado y hoy en distintas regiones del país existen tamales exóticos, raros e inusuales, cuyos ingredientes y técnicas van mucho más allá de las recetas clásicas. A continuación, te presentamos algunos de los tamales más sorprendentes de México, ideales para celebrar esta fecha tan arraigada en la cultura popular. ZacahuilConsiderado el tamal de los tamales, el zacahuil es originario de la Huasteca y la Sierra Hidalguense. Puede medir hasta cinco metros de largo, aunque su tamaño estándar ronda el metro de longitud. Se elabora con masa de maíz martajada, manteca de cerdo y una mezcla de chiles y especias. El relleno suele ser de carne de cerdo cruda y, en muchos casos, se le agrega guajolote entero cortado en piezas. Todo se envuelve en hojas de papatla o de plátano, se amarra con mecate y alambre, y se cuece en horno de leña sellado con barro durante 10 a 12 horas.
Tamal de charalesEste tamal es peculiar porque no lleva masa, pero conserva su categoría al ir envuelto en hoja de maíz seca. El relleno incluye charales, jitomate, tomate, chile manzano, xoconostle, cilantro y hierbabuena. Se asa directamente en el comal y es típico de Michoacán, destacando tanto por su sabor como por su aspecto poco convencional. Te puede interesar: Gastronomía, fe y tradición: ¿Por qué se comen tamales el Día de la Candelaria? Tamales tontos o de ombligoTambién conocidos como tamales blancos, simples o largos, estos no llevan relleno. Están hechos únicamente de masa de maíz nixtamalizado, manteca y condimentos básicos. Su función principal es acompañar otros platillos como moles o pipianes, funcionando casi como una tortilla al vapor.
Tamal barbónOriginario de Escuinapa, Sinaloa, este tamal debe su nombre a que las barbas de los camarones sobresalen de la masa. Los camarones se colocan con todo y cabeza, y se cuecen previamente en un caldo con chile guajillo, el cual también se usa para sazonar la masa. Aunque existen tamales de camarón en varias regiones costeras, el barbón es un ícono del Pacífico mexicano.
Tamales de cenizaEn Morelos y Guerrero son populares los llamados tamales nejos. La masa no se cuece con cal, sino con ceniza, lo que les da un sabor y textura particular. No llevan relleno, se envuelven en hoja de plátano y se sirven acompañados de mole verde, queso y crema, convirtiéndose en un claro ejemplo de tamales tradicionales y exóticos. Además de estos tamales tradicionales, que forman parte de la gastronomía de diversos estados de México, con el paso del tiempo han surgido nuevas propuestas que reinventan este platillo ancestral. Hoy es posible encontrar desde tamales salados como los de pastor o de costilla entera, hasta versiones dulces con sabores innovadores como queso crema con zarzamora, gansito o piñón, muestra de que el tamal sigue evolucionando sin perder su esencia cultural. |