Vecinas y vecinos de comunidades cercanas a Santo Tomás Chiautla cerraron el acceso al relleno sanitario de Chiltepeque, luego de dialogar con autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de denunciar riesgos sanitarios y de salud para pobladores; así como la contaminación de mantos freáticos y en las tierras. Previamente, organizaciones ambientalistas, animalistas y habitantes de Santo Tomás Chiautla, advirtieron que la crisis generada por el Relleno Sanitario de Chiltepeque rebasa la capacidad de los gobiernos municipales y estatales, por lo que exigieron la intervención directa del Gobierno federal para definir el manejo, destino final de los residuos y las acciones de remediación ambiental. Las organizaciones denunciantes recordaron que el proyecto fue autorizado inicialmente para recibir únicamente los desechos generados en el municipio de Puebla, mediante una concesión otorgada a Grupo APYCSA, S.A. de C.V., empresa que posteriormente cambió su razón social a Rellenos Sanitarios RESA, S.A. de C.V. No obstante, tras la clausura del basurero de Cholula en marzo de 2024, el sitio comenzó a recibir residuos de municipios de la zona metropolitana. De acuerdo con el pronunciamiento, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha documentado el ingreso de alrededor de 2 mil toneladas diarias, incluidos residuos de manejo especial y, presuntamente, residuos peligrosos e infecciosos, lo que excede lo autorizado en el Manifiesto de Impacto Ambiental. Representantes del colectivo Yo Seré su Voz, señalaron que el relleno opera desde 1995 en territorio de un pueblo originario, con presencia de mantos freáticos y humedales, y que su instalación fue producto de racismo ambiental, al concentrar la disposición de residuos en una comunidad vulnerable. Los colectivos sostuvieron que la atención del problema a nivel municipal ha sido insuficiente, al citar experiencias previas como la de Tehuacán, donde —afirmaron— no se concretaron acciones efectivas de remediación y saneamiento ambiental por lo que solicitaron la intervención de la Federación para que asuma la resolución de la problemática. Por ello, solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) que el relleno de Chiltepeque sea clasificado como pasivo ambiental, para que el Gobierno federal encabece las acciones de saneamiento y vigilancia. Te puede interesar: Abren cinco carpetas de investigación por irregularidades en la Secretaría de Medio Ambiente de Puebla El documento también alerta sobre la presencia de lixiviados y su posible desplazamiento hacia cuerpos de agua. Según los denunciantes, los escurrimientos recorrerían hasta 15.2 kilómetros y podrían alcanzar la Laguna de Valsequillo, con riesgo para comunidades y pueblos originarios como San Francisco Totimehuacán, Santo Tomás Chautla y San Pedro Zacachimalpa. Las y los habitantes pidieron que el caso sea incluido en el Plan Hídrico 2025, al considerar que el relleno sanitario y la contaminación del río Alseseca forman parte de un mismo problema ambiental regional. Asimismo, informaron que el 16 de enero de 2026 presentaron una denuncia popular ante la autoridad ambiental federal, en la que solicitan la clausura definitiva del sitio, el retiro de residuos peligrosos, la realización de estudios de daño ambiental y la elaboración de un proyecto técnico de saneamiento. El posicionamiento fue suscrito por Guardianes de la Vida – Santo Tomás Chautla, Huella Verde, Yo Seré su Voz y la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán, A.C.
|