Jueves 05 Febrero 2026

Puebla se posicionó como el estado con la mayor prevalencia de intoxicación por plomo en la primera infancia en México, de acuerdo con estudios del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) basados en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022-2023. Hasta 47% de las niñas y niños poblanos de entre uno y cuatro años presentan concentraciones de plomo en sangre iguales o superiores a 5 microgramos por decilitro, umbral que indica intoxicación conforme a la norma mexicana.

Esta cifra coloca a Puebla por encima del resto del país, seguido por San Luis Potosí, con una prevalencia cercana al 37%, y Tlaxcala, con alrededor del 36%, lo que confirma un patrón regional de alta exposición en el centro-sur del país.

La principal fuente de envenenamiento identificada es el uso cotidiano de vajillas de barro vidriado con plomo, conocidas comúnmente como loza con greta. Este tipo de utensilios —ollas, cazuelas, jarros y piezas para servir alimentos— libera plomo al entrar en contacto con alimentos calientes o ácidos, contaminando directamente la comida.

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Datos nacionales confirman una crisis de salud infantil

A escala nacional, los análisis del INSP estiman que uno de cada seis niños y niñas de uno a cuatro años presenta intoxicación por plomo, lo que equivale a aproximadamente 1.3 millones de menores en ese rango de edad. Si se amplía el análisis a la población infantil y adolescente de entre 1 y 14 años, el número de personas afectadas asciende a 3.3 millones, lo que representa alrededor del 17% de la población infantil del país.

El problema se agrava en población indígena y comunidades con alta vulnerabilidad social, donde la desnutrición crónica y las deficiencias nutricionales favorecen una absorción más eficiente del plomo. Durante la infancia, este metal pesado puede absorberse hasta cinco veces más que en la edad adulta y distribuirse rápidamente hacia órganos vitales como el cerebro, el hígado, los riñones y los huesos.

Costos económicos por pérdida cognitiva

Además del impacto sanitario, la intoxicación por plomo genera daños cognitivos severos y permanentes. El INSP advirtió que los menores expuestos presentan una pérdida promedio nacional de 4.14 puntos de coeficiente intelectual, que puede alcanzar hasta 6.42 puntos en niñas y niños en condiciones de mayor vulnerabilidad, lo que profundiza las desigualdades sociales.

Un estudio publicado este año en la revista científica Environmental Research estimó que la pérdida de ingresos a lo largo de la vida asociada a estas afectaciones cognitivas asciende a 33 mil millones de dólares en México. Las pérdidas económicas varían entre estados y son proporcionalmente mayores en aquellos con menor Índice de Desarrollo Humano; en particular, Puebla concentra una de las cargas más significativas, con un impacto equivalente a cerca del 4.9% de su PIB de 2019.

Aunque los riesgos del uso de plomo en utensilios de cocina fueron advertidos desde finales del siglo XIX, más de un siglo después la loza de barro vidriada con plomo continúa presente en mercados y hogares, especialmente en estados como Puebla, Tlaxcala y San Luis Potosí, donde los niveles de intoxicación infantil se mantienen en rangos alarmantes.