En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el espacio Popular Periodismo con Causa entrevistó a la doctora en Física Lilia Meza, académica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), quien compartió su trayectoria en un ámbito que durante años fue considerado predominantemente masculino. Con maestría en Física del Estado Sólido y doctorado en Física, actualmente realiza estudios teóricos sobre electrones y sus propiedades cuánticas en diversos materiales. Su labor académica se ha extendido por 42 años como docente y 33 como investigadora en la BUAP, institución donde también cursó sus estudios profesionales. Al recordar su etapa universitaria, destaca que fue la única mujer egresada de su generación en la licenciatura, en un contexto donde el número de estudiantes era reducido y la presencia femenina aún más limitada. A pesar de ello, señaló que durante su formación no enfrentó experiencias negativas por razón de género; por el contrario, encontró acompañamiento y estímulo por parte de sus profesores para continuar en el camino de la investigación. Sin embargo, rememoró que a lo largo de su formación académica no tuvo ninguna maestra titular en el área de Física, reflejo de la escasa representación femenina en ese momento. Te puede interesar: Mujeres científicas en la BUAP: apoyo, vocación y desafíos Desde su experiencia profesional, reconoció que ha enfrentado actitudes machistas en distintos espacios, las cuales considera parte de una desigualdad estructural que trasciende el ámbito científico. Ante ello, subrayó la importancia de no normalizar estas conductas, de evitar la culpa y de fortalecer redes de apoyo entre mujeres para generar entornos más equitativos dentro de la ciencia. Actualmente, observa un crecimiento sostenido en la participación de niñas, adolescentes y mujeres en áreas científicas, resultado de esfuerzos institucionales y comunitarios por acercar el conocimiento a nuevas generaciones mediante actividades y eventos accesibles y atractivos. La académica hizo un llamado a que más niñas y jóvenes se acerquen a las ciencias no solo como una opción profesional, sino como un espacio de disfrute, curiosidad y transformación social, convencida de que abrir brecha también implica acompañarse y construir comunidad.
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