Martes 17 Febrero 2026

Ante el repunte de casos de sarampión a nivel global y el reciente incremento en México, autoridades sanitarias y especialistas precisaron que las personas mayores de 50 años no forman parte del grupo prioritario para vacunarse en la actual etapa de inmunización.

De acuerdo con expertos del IMSS-Bienestar y la Asociación Mexicana de Vacunología, la inoculación contra el sarampión no es peligrosa ni está prohibida para este sector; sin embargo, no se considera necesario aplicarla debido a la inmunidad adquirida de manera natural.

La mayoría de las personas que nacieron antes de 1975 estuvieron expuestas al virus cuando circulaba de forma endémica en el país, lo que generó defensas permanentes.

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Los especialistas explicaron que, en décadas pasadas, no existían esquemas de vacunación universal, por lo que la exposición directa o indirecta al virus permitió desarrollar protección de por vida. Por ello, la estrategia de la Secretaría de Salud concentra sus esfuerzos en personas de 10 a 49 años, quienes pueden tener esquemas incompletos o no haber estado expuestos al virus.

También recordaron que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotas respiratorias en el aire. Niños, niñas y jóvenes sin vacunación pueden presentar cuadros clínicos severos si contraen el virus.

Por lo anterior, se recomendó a la población revisar su Cartilla Nacional de Salud y acudir al centro de salud más cercano en caso de dudas, especialmente si se encuentran dentro del rango prioritario de 10 a 49 años.

¿Qué contienen las vacunas y quiénes no deben aplicárselas?

Sobre la composición de las vacunas, se detalló que la triple viral (SRP) contiene virus vivos atenuados de sarampión, rubéola y parotiditis. La doble viral (SR) incluye virus vivos atenuados de sarampión y rubéola, preparados en células humanas o de embrión de pollo.

La SRP y la SR no deben aplicarse durante el embarazo. Tampoco están indicadas en casos de inmunosupresión grave, como personas con cáncer en quimioterapia o radioterapia, inmunodeficiencias congénitas o tratamiento inmunosupresor intenso, incluidos corticoesteroides en altas dosis.

Asimismo, quienes hayan presentado reacción alérgica grave previa a una dosis anterior o a alguno de los componentes de la vacuna deben abstenerse. En caso de enfermedad moderada o grave con fiebre alta, la aplicación debe posponerse.

También se recomienda esperar al menos tres meses después de recibir sangre total, plasma o gammaglobulina antes de vacunarse. Personas con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) sin síntomas pueden vacunarse bajo valoración médica.