Con el arranque de la temporada de Cuaresma 2026, el presupuesto destinado a pescados y mariscos enfrenta incrementos que superan el 40% anual, un ritmo muy por encima del promedio nacional. Un comparativo entre febrero de 2025 y febrero de 2026, con base en datos de “Quién es Quién en los Precios”, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y recorridos en supermercados y la Central de Abasto de la Ciudad de México, confirma que el marisco se encareció más que la economía en general. El caso más notorio es el camarón pacotilla. En febrero de 2025 se ubicaba alrededor de 165 pesos por kilo; para febrero de 2026 alcanza cerca de 235 pesos por kilo. El incremento de 70 pesos representa un alza superior al 40% anual. En términos prácticos, preparar un coctel de camarón para cuatro personas —que puede requerir entre uno y kilo y medio— implica hoy destinar entre 70 y 100 pesos adicionales solo en proteína. La tendencia también se observa en el camarón macuil, que pasó de aproximadamente 147 pesos por kilo a 209 pesos, consolidando un aumento significativo en uno de los productos más demandados durante la temporada. Te puede interesar: Puebla, entre los estados con el huevo más caro del país: Profeco En contraste, algunos pescados presentan variaciones más moderadas. El huachinango pasó de 126 a 138 pesos por kilo, un crecimiento cercano al 10% anual. Incluso, ciertas variedades de mojarra reportan estabilidad o ligeras disminuciones respecto al año pasado, lo que abre alternativas para quienes buscan mantener la tradición sin comprometer el presupuesto familiar. Ante este escenario, platillos como pescado empapelado, mojarra frita o preparaciones más sencillas se perfilan como opciones estratégicas frente al encarecimiento del marisco durante esta Cuaresma 2026. La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) recomienda planificar las compras y comparar precios en distintos establecimientos, así como consultar herramientas oficiales de monitoreo antes de acudir al mercado. También sugieren diversificar el menú, privilegiando especies con menor variación de precio o combinando el consumo de mariscos con opciones como atún, legumbres o preparaciones tradicionales sin proteína animal, lo que permite conservar el sentido de la Cuaresma 2026 sin elevar de manera significativa el gasto.
|